La misión Artemis II sigue su curso sin novedades que pongan en riesgo la vida de los astronautas y; por lo tanto, de los objetivos principales de la Nasa. Durante el lanzamiento y los tres días que lleva la operación de la agencia estadounidense, la tripulación, conformada por cuatro astronautas, ha estado en constante comunicación con la base en Orlando.
En la transmisión en vivo se pudieron escuchar las voces de los técnicos a cargo del lanzamiento, de los astronautas y de los líderes de Artemis. Asimismo, durante un tiempo en su vuelo, la tripulación se conecta en una emisión en vivo para dar reportes no técnicos a la humanidad, responderles preguntas y dejar las impresiones del viaje que han tenido en la cápsula Orion.
Una de las anécdotas que quedará marcada fue el daño que sufrió el baño de la nave. Recién habían iniciado la travesía de diez días, cuando el equipo reportó una falla en el sistema de evacuación (el primero que tiene una cápsula que viaja al espacio). Fue la ingeniera Christina Koch la que estuvo en constante comunicación con el área técnica en la Tierra.

¿Cómo logran comunicarse la Nasa y sus astronautas en el espacio?
Artemis II no solo marca historia por volver a la órbita lunar luego de casi 60 años, o por tener una tripulación con características que no se habían tenido en otras misiones. La comunicación también marca un precedente a nivel técnico. Si bien hay diferencias generales entre Apollo y Artemis, una de las menos mediáticas ha sido precisamente la forma en la que los tripulantes de la cápsula Orión establecen contacto con la base en Estados Unidos.
Apollo, por ejemplo, utilizó ondas de radio para lograr comunicaciones con la Tierra. Pero Artemis está usando un sistema híbrido que es más potente.
El sistema O2O (Orion Artemis Artemis II Optical Communications) es de tipo láser infrarrojo, lo que permite recibir señales mucho más rápido en comparación con las ondas radiales. En la Tierra se pueden comparar con la conexión de fibra óptica.
Gracias a esto, los astronautas podrían enviar videos de una calidad de 4K en tiempo real y transmitir grandes cantidades de datos al instante si quisieran. Pero no es la única forma en la que se puede establecer comunicación, dado que el láser puede presentar dificultades por la presencia de nubes densas sobre estaciones terrestres o por la posición de la nave.

Entonces aparece la red del espacio profundo, en la que se utilizan antenas gigantes ubicadas en tres puntos diferentes: Camberra (Australia), California (Estados Unidos) y Madrid (España), que tienen una cobertura de veinticuatro horas, gracias a que alguna de estas antenas está mirando hacia la Luna.
Estas bases utilizan bandas de radio: Banda S, para voz, y la Banda Ka, para enviar datos a alta velocidad.
Pero, la cápsula cuenta con un sistema extra de comunicación, uno de respaldo de baja velocidad. Esto solo permite comunicaciones de voz y comandos críticos en caso de emergencia. Una señal de radio tarda aproximadamente 1.3 segundos en trasladarse de la Luna a la Tierra.
La diferencia con la tecnología láser no es de tiempo, sino de cantidad de contenido y calidad que logra enviarse entre ambos puntos. Gracias a esto, se ha podido establecer emisiones en vivo con los astronautas, que regresarán el 11 de abril, según lo estimado.