Aunque las energías renovables continúan expandiéndose y ya generan más del 30 % de la electricidad mundial, los avances en acceso a energía siguen siendo insuficientes para cumplir con el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 7, que busca garantizar energía asequible, confiable y sostenible para todos antes de 2030.
Un nuevo informe internacional sobre el seguimiento del ODS 7 reveló que 655 millones de personas en el mundo aún carecen de acceso a electricidad, mientras que cerca de dos mil millones continúan utilizando combustibles y tecnologías contaminantes para cocinar, una situación que afecta directamente su salud y calidad de vida.
El reporte advierte que, de no adoptarse medidas urgentes y de gran escala, el objetivo de acceso universal a la energía no se alcanzará dentro del plazo previsto. La situación es especialmente crítica en África Subsahariana, región que concentra la mayor parte de las carencias energéticas globales.
África Subsahariana concentra los mayores rezagos
Según el informe, más de 560 millones de personas en África Subsahariana no tienen acceso a electricidad, mientras que alrededor de 970 millones carecen de soluciones limpias para cocinar.
Aunque la mayoría de regiones del mundo se acercan gradualmente a la cobertura universal, en esta zona los avances se han desacelerado significativamente. El documento señala que para alcanzar la meta de acceso universal en 2030, el ritmo de electrificación deberá triplicarse durante los próximos años.
Además, las poblaciones rurales enfrentan una situación cada vez más compleja. El déficit de acceso a electricidad en las zonas rurales de África Subsahariana pasó de 376 millones de personas en 2010 a 447 millones en 2024, evidenciando una creciente brecha territorial.
Las energías renovables avanzan, pero no al ritmo necesario
El informe destaca que las energías renovables ya representan más del 30 % del consumo mundial de electricidad, mientras que la capacidad de generación renovable alcanzó un récord de 544 vatios por persona a nivel global.
Sin embargo, persisten profundas desigualdades. En los países de ingresos bajos, la capacidad de generación renovable es de apenas 33,6 vatios por persona, frente a los 1.224 vatios por persona registrados en las economías de altos ingresos.
Las soluciones energéticas distribuidas, como los sistemas fuera de red y las minirredes, se consolidan como alternativas costoefectivas para ampliar la cobertura eléctrica en comunidades alejadas y vulnerables.
La asequibilidad sigue siendo una barrera clave
El informe advierte que disponer de infraestructura eléctrica no garantiza automáticamente el acceso a la energía.
Muchos hogares continúan enfrentando dificultades para asumir los costos de conexión, el cableado interno o el pago de los servicios básicos. Por ello, se considera fundamental implementar subsidios focalizados, mecanismos innovadores de financiación y soluciones de electrificación de menor costo para llegar a las comunidades más vulnerables.
La seguridad energética y la asequibilidad se han convertido en prioridades estratégicas para numerosos países, especialmente en medio de los efectos persistentes de la actual crisis energética mundial.
Cocinar sigue siendo uno de los mayores desafíos energéticos
La mayor brecha energética mundial continúa relacionada con el acceso a tecnologías y combustibles limpios para cocinar.
Actualmente, una de cada cuatro personas en el mundo depende de combustibles contaminantes como leña, carbón vegetal, queroseno o carbón para preparar alimentos. La situación es más favorable en las ciudades, donde el 89 % de la población tiene acceso a soluciones limpias, mientras que en las zonas rurales la cifra apenas alcanza el 56 %.
De mantenerse la tendencia actual, 1.800 millones de personas seguirán utilizando combustibles contaminantes en 2030. El impacto sobre la salud es considerable, ya que la contaminación del aire dentro de los hogares provoca alrededor de tres millones de muertes cada año.
Frente a este panorama, tecnologías como las cocinas eléctricas, el bioetanol y el biogás comienzan a ganar espacio como alternativas sostenibles y escalables.
La financiación internacional sigue siendo insuficiente
Los recursos destinados a impulsar la energía limpia en los países en desarrollo registraron un crecimiento limitado.
Durante 2024, los flujos financieros públicos internacionales alcanzaron 24.600 millones de dólares, apenas por encima de los 24.400 millones registrados en 2023. Además, los países menos adelantados experimentaron una caída significativa en estos recursos, que descendieron a 3.700 millones de dólares, lo que representa una reducción del 11 % frente al año anterior.
La financiación mediante deuda continúa siendo la principal fuente de apoyo internacional para proyectos de energía limpia y representa aproximadamente el 80 % de los recursos movilizados, mientras que las subvenciones corresponden al 13 %.
El mundo necesita acelerar para cumplir la meta de 2030
Los expertos concluyen que alcanzar el ODS 7 requerirá un liderazgo político más sólido, una mayor coordinación entre sectores y una atención prioritaria a los países y comunidades con mayores rezagos.
Asimismo, consideran indispensable acelerar la expansión de las energías renovables, reducir la dependencia de los combustibles fósiles importados y fortalecer la resiliencia económica frente a las interrupciones de las cadenas globales de suministro.
Mientras el acceso mundial a la electricidad permanece estancado en el 92 % de la población, el desafío de garantizar energía moderna, sostenible y asequible para todos continúa siendo una de las tareas más urgentes para la comunidad internacional.
Claves del tema en cuatro preguntas
¿Cuántas personas siguen sin acceso a electricidad en el mundo?
Según el informe, 655 millones de personas aún carecen de acceso a electricidad a nivel mundial.
¿Qué región presenta los mayores rezagos en acceso a energía?
África Subsahariana concentra la mayor parte del déficit energético global, con más de 560 millones de personas sin electricidad y 970 millones sin acceso a métodos limpios para cocinar.
¿Por qué está en riesgo el cumplimiento del ODS 7 para 2030?
Porque los avances actuales son insuficientes. El acceso a la electricidad se ha estancado en el 92 % de la población mundial, la financiación sigue siendo limitada y el ritmo de electrificación tendría que triplicarse para lograr la cobertura universal antes de 2030.
¿Cuántas personas siguen cocinando con leña?
Actualmente, una de cada cuatro personas en el mundo depende de combustibles contaminantes como leña, carbón vegetal, queroseno o carbón para preparar alimentos. La situación es más favorable en las ciudades, donde el 89 % de la población tiene acceso a soluciones limpias, mientras que en las zonas rurales la cifra apenas alcanza el 56 %.
De mantenerse la tendencia actual, 1.800 millones de personas seguirán utilizando combustibles contaminantes en 2030.