María del Rosario Guerra y Carlos Felipe Mejía, permanentes críticos del Acuerdo de Paz
María del Rosario Guerra y Carlos Felipe Mejía, permanentes críticos del Acuerdo de Paz.
Colprensa
16 Jul 2018 05:22 PM

Uribistas más radicales vuelven a atacar a Santos, Iván Márquez y las Farc

Insisten en que presencia de las Farc es “impresentable”.
Germán
Germán
Espejo
@gerespejo

La disidencia de las Farc armada que tiene una serie de frentes en varias regiones, la decisión de Iván Márquez de no posesionarse como senador y la llegada esta semana de las Farc al Congreso de la República, fueron este lunes temas que aprovecharon los uribistas más radicales para cuestionar el Acuerdo de Paz y la paz negociada por el gobierno de Juan Manuel Santos.

Al respecto, la senadora María del Rosario Guerra, de la línea más férrea del Centro Democrático, dijo que no puede llamarse “paz” la situación actual del país, mientras miembros de las Farc siguen delinquiendo en el monte.

“Por anteponer intereses políticos a la decisión del pueblo colombiano, Juan Manuel Santos deja un acuerdo con miembros de las Farc delinquiendo en el monte y otros amenazando con volver a delinquir si no les dan toda la impunidad que les prometieron. A eso lo llamaron ‘paz’”, sostuvo.

En el mismo sentido, el senador Carlos Felipe Mejía dijo que lo lógico es que Márquez no se posesione como congresista porque es responsable de delitos de lesa humanidad.

Iván Márquez hizo lo correcto. Un narcotraficante y culpable de delitos de lesa humanidad no puede ser congresista. Siga escondido”, recalcó.

A su turno, el representante Álvaro Hernán Prada dijo que no es posible que “terroristas” lleguen a la rama legislativa porque no tiene autoridad moral.

“Es impresentable tener en el Congreso terroristas impunes que violaron, secuestraron y masacraron. No tienen autoridad moral alguna para representar a nadie. Quizás a los bandidos, jamás a la Colombia de manos limpias”, indicó.

Así las cosas, sin haber llegado las Farc a las cinco curules en Senado y cinco en Cámara, parece que se moverán los debates en el Congreso con un tono de enfrentamiento permanente entre el partido de la guerrilla desmovilizada y el Centro Democrático.