El presidente Gustavo Petro se pronunció al cumplirse un año del recrudecimiento del conflicto armado en el Catatumbo, desatado por los enfrentamientos constantes entre el ELN y las disidencias de las Farc, en una disputa por el control de este territorio estratégico, ubicado en la frontera con Venezuela.
El mandatario afirmó que los hechos que se registran en esta región constituyen delitos “de lesa humanidad”, al denunciar el asesinato sistemático de campesinos “para controlar la hoja de coca”.
“Estamos a un año de un delito de lesa humanidad: la muerte sistemática de campesinos en el Catatumbo solo por controlar campos de hoja de coca. Sangre del pueblo derramada por simple codicia y poder, cuando se hablaba de amor eficaz, vida y paz”, cuestionó el jefe de Estado.
Petro agregó que “los destinos diferentes de la humanidad, en cierta forma, se anuncian en el Catatumbo. La revolución es vida y punto”.
Petro llama al ELN a la reflexión
En otro mensaje publicado en su cuenta de X, el mandatario colombiano cuestionó que el ELN asesine líderes sociales, soldados y reclute jóvenes para utilizarlos con fines de guerra. En ese sentido, lo invitó a reflexionar.
“El ELN habla de paz y celebra que asesinó a 200 campesinos humildes hace un año, y mata a un joven soldado, quizás hijo de campesinos también o de una familia de algún barrio popular de nuestras ciudades, y se alegra. Lo repito: qué estupidez de la codicia. Siéntense, reflexionen. Un revolucionario jamás debe morir como un traqueto. Llevan jóvenes colombianos y venezolanos a morir para que extranjeros se hagan ricos vendiendo cocaína”, criticó.
“Eso no tiene ningún sentido, para eso no es necesario morir. Las ideas nuevas son jóvenes, son de la vida, saben a bailes y risas y no tienen que ver con traquetos perdidos en el mundo”, agregó.
El pronunciamiento de la Defensoría
Los pronunciamientos de Petro se dieron en respuesta a dos informes presentados en Tibú, Norte de Santander, por la Defensoría del Pueblo sobre la situación de derechos humanos en la subregión del Catatumbo.
Los documentos evidencian que, un año después del desplazamiento masivo registrado por la agudización del conflicto armado, la población civil continúa enfrentando graves afectaciones derivadas del control territorial de actores armados ilegales, el reclutamiento de niñas, niños y adolescentes (NNA) y diversas formas de violencia.
“Quisimos darle voz a la gente que vive en el Catatumbo, la que ha enfrentado los daños y los dolores. Los hechos narrados por la gente son crímenes internacionales”, aseguró la defensora del Pueblo, Iris Marín.
La entidad reiteró su llamado urgente al Estado colombiano para que implemente medidas integrales y sostenidas que garanticen la protección de la población civil, prevengan el reclutamiento de niñas, niños y adolescentes, y adopten acciones específicas frente a las violencias basadas en género.
Asimismo, exhortó a atender de manera estructural las causas del conflicto armado en el Catatumbo mediante una presencia estatal efectiva, con infraestructura y capacidades, inversión social y garantías reales de derechos para las comunidades del territorio.
¿Sirvió la conmoción interior?
El informe de la Defensoría del Pueblo señala que, tras la declaratoria del estado de conmoción interior, se anunciaron medidas para fortalecer la institucionalidad, aumentar la presencia de la fuerza pública, recuperar el control territorial, proteger a las poblaciones vulnerables y avanzar en desarrollo rural, sustitución de cultivos e implementación del Pacto Catatumbo.
No obstante, lideresas, líderes sociales y habitantes de la región manifestaron a la entidad que muchos de estos compromisos no se cumplieron y que persiste el abandono estatal histórico en la subregión.
“Les hemos pedido al Frente 33 y al ELN que abran un espacio humanitario y se comprometan seriamente con el respeto a la población civil y al derecho internacional humanitario. Confiamos en que puedan entender que esta guerra es de ellos, no de la gente. Ninguno de los dos grupos va a ganarla; ambos ya la están perdiendo, porque atacan a la población sin ningún reparo por los derechos que tiene y porque muchos de sus hombres también mueren en los combates”, concluyó la defensora.