Hace unos días se conoció que una veeduría de la verdad y la justicia estaba pidiendo la salida del vicepresidente de Ecopetrol, Felipe Trujillo, por unos supuestos contratos. Los Secretos de D'Arcy Quinn investigaron a profundidad estas supuestas denuncias.
Felipe Trujillo, un funcionario de más de 20 años en Ecopetrol, viene siendo objeto de una campaña sucia en su contra que se desarrolla a través de esa veeduría por la verdad y la justicia.
¿Por qué y para quién resulta incómodo Trujillo, cuya vicepresidencia además no firma contratos, pero sí define lo que se necesita en las refinerías y las condiciones de lo que se debe contratar, y ahí es donde Trujillo parece ser incómodo? Hay un contrato marco por 700 millones de dólares para las necesidades de las refinerías de Barrancabermeja y Reficar.
Existen intereses para que ese contrato se adjudique antes de que termine el periodo del presidente Petro, pero Trujillo es partidario de que se extienda por un mes el actual proceso y se adjudique en la próxima administración.
Por ahí aparece un nombre muy poderoso en la Presidencia de la República: el catalán Manuel Grau, el amigo de Gustavo Petro y quien acompañaba en Suecia a Verónica Alcocer. Él estaría muy interesado en que esa adjudicación se haga lo más pronto posible, y además ya estaría lista una unión temporal con una empresa mexicana.
¿La fiscal general Luz Adriana Camargo está participando en política?
La decisión de llamar a indagatoria a Álvaro Uribe a dos días de las elecciones ha llevado a muchos a pensarlo, pero durante la semana se realizó una reunión que ha despertado suspicacias.
La fiscal se reunió con los sindicatos de la Fiscalía para anunciar el nombramiento de más de 6.000 funcionarios en cargos administrativos, CTI y en las 35 seccionales, y además informó que los funcionarios de la Fiscalía secuestrados serían liberados este fin de semana antes de las elecciones.
No se puede afirmar que la fiscal esté participando en política, pero estas acciones en los días previos a las elecciones han generado cuestionamientos.
Servicios de vigilancia serían menos costosos
La Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada, en cabeza del superintendente Larry Álvarez, presentó un proyecto de decreto que podría reducir los costos de los servicios de vigilancia para miles de colombianos.
El proyecto establece tarifas mínimas que permitirían garantizar condiciones laborales justas para más de 360 mil trabajadores del sector de la vigilancia y la seguridad privada y, al mismo tiempo, asegurar la sostenibilidad del sector.
Es una medida que busca equilibrar el sector, proteger a los usuarios, fortalecer a las empresas y dignificar el trabajo de quienes velan por la seguridad. Hoy puede estarse pagando lo mismo por el servicio a una gran empresa que a un conjunto residencial, pese a que las realidades son distintas, según lo señalado por el superintendente.
El proyecto de decreto, liderado por la Supervigilancia, contempla tarifas diferenciales para los sectores de menor capacidad económica del país.
- La medida introduce tarifas diferenciales para el sector residencial, el sector educativo, las microempresas y el sector público.
- Además, fijaría pisos tarifarios para equilibrar la sostenibilidad del sector.
Bernie Moreno será observador de las elecciones
El senador Bernie Moreno está confirmado como observador de las eleccione. Pese a las declaraciones del presidente, su llegada está prevista para mañana hacia el mediodía.
La polémica entre Gustavo Petro y Bernie Moreno surge en el contexto de las elecciones presidenciales colombianas de 2026. El senador republicano estadounidense Bernie Moreno (de origen colombiano y cercano a Donald Trump), quien actuó como observador internacional en la primera vuelta, criticó duramente a Petro por cuestionar los resultados electorales y celebró la detención en EE.UU. del activista Beto Coral.
Petro respondió de forma contundente defendiendo a Coral, acusando a Moreno de persecución y racismo, y advirtiendo que tomaría “decisiones” (posiblemente restringir su ingreso al país) si continuaba expresándose contra colombianos en el exterior, escalando las tensiones diplomáticas entre ambos.
Este choque refleja las fricciones previas entre el gobierno de Petro y críticos republicanos en Washington.