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Richard Aguilar y Hugo Aguilar - Colprensa
21 Dic 2017 03:38 AM

Richard Aguilar, en campaña al Senado reconociendo que le van a “cascar” por su papá

Hugo Aguilar, cuando adelantaba campaña por su hijo a la gobernación de Santander en 2011, fue capturado por su relación con grupos paramilitares.
La
Fm

De tiempo atrás mucho se ha hablado en Colombia de cómo en algunas castas política emplean toda una maquinaria electoral a la hora de salir a cada elección bien sea del orden nacional, departamental o local.

Es claro entonces que algunas figuras políticas condenadas por la justicia tienen entre sus familiares a esos alfiles destinados a sucederlos mientras cumplen el periodo de inhabilidad por sus cuentas con las autoridades.

Uno de estos casos da cuenta del trabajo que ya viene adelantando el exgobernador de Santander, Richard Aguilar Villa, hijo de Hugo Aguilar, condenado a 9 años de prisión por el delito de concierto para deliquir agravado por sus nexos con grupos paramilitares (parapolítica).

A propósito del tema, en varios videos Richard Aguilar se ha presentado como el hombre que quiere llegar al Senado “por una Colombia diferente”. En ese sentido, sorprendió al manifestar que tiene claro que le van a “cascar” por su papá.

Y créanme, la tengo clarísima, me van a cascar por mi papá pero yo soy yo, yo soy Richard Aguilar… y por favor no más populismo, no más peleas, no más desinformación, los colombianos queremos escuchar propuestas y nosotros vamos a proponer”, señaló.

La familia Aguilar, de gran prestigio electoral en Santander, actualmente tiene en el Senado a Mauricio Aguilar en el partido Opción Ciudadana. Aún así, Richard Aguilar espera llegar al Congreso en la lista de Cambio Radical.

En cuerpo ajeno hay otros políticos condenados o detenidos que buscan llegar o regresar al Congreso. Los casos más sonados dan cuenta de los senadores Musa Besaile Fayad y Bernardo Miguel Elías Vidal. Ambos tienen en las listas de La U al Senado y la Cámara a sus fichas para los próximos comicios.

Y en Colombia aunque no existe el “delito de sangre” sí se abre un gran interrogante sobre cuáles y cómo son los mecanismos de selección de los candidatos por parte de los partidos.