El futuro de la Contraloría General de la República volvió a instalarse en el centro de la discusión pública durante un debate en Rounds FM, en el que el excontralor Carlos Felipe Córdoba y el senador de la Alianza Verde Ariel Ávila expusieron visiones opuestas sobre el modelo de control fiscal que necesita Colombia.
Mientras Córdoba defendió el fortalecimiento institucional impulsado durante su administración y sostuvo que la entidad debe recibir más herramientas para acelerar la recuperación de recursos públicos, Ávila insistió en que el sistema actual presenta fallas estructurales, derivadas de la politización en la elección de los contralores, y planteó avanzar hacia un Tribunal o Corte de Cuentas.
Córdoba defendió el fortalecimiento de la Contraloría
El excontralor abrió el debate cuestionando la eficacia de los tribunales de cuentas que funcionan en otros países. Según afirmó, existen "44 cortes de cuenta en el mundo" que, a su juicio, no han demostrado resultados suficientes porque mantienen un control "posterior y selectivo" que llega cuando los hechos de corrupción ya ocurrieron.
Córdoba recordó que la reforma constitucional de 2019 buscó precisamente cambiar ese modelo mediante la incorporación del control preventivo y concomitante. En ese sentido, destacó que, según la Auditoría General de la República, "se recuperaron 51,7 billones de pesos con el nuevo modelo" durante los dos años de su administración.
Para el exfuncionario, el objetivo fue evitar que la Contraloría "llegara tarde a recoger las cenizas de lo que se habían llevado los corruptos", fortaleciendo la capacidad de reacción del Estado frente a posibles irregularidades.
Ávila cuestionó la politización del control fiscal
En respuesta, el senador Ariel Ávila sostuvo que el principal problema radica en el diseño institucional del sistema de control fiscal. Aseguró que existe un consenso político sobre las deficiencias de las contralorías territoriales y afirmó que "las contralorías departamentales, distritales y municipales son unos antros de corrupción" y que, además, generan una duplicidad de funciones con la Contraloría General.
Ávila también cuestionó el mecanismo mediante el cual se elige al contralor general. Aunque reconoció la existencia de concursos de méritos, señaló que "la elección del contralor está muy politizada", lo que, según dijo, limita la independencia de la entidad para ejercer control sobre quienes intervienen en esos procesos.
Incluso sostuvo que "el mayor control fiscal que tenemos ahorita es lo que ha hecho la prensa colombiana", al considerar que varios de los principales escándalos recientes fueron revelados por investigaciones periodísticas.
Coincidencias parciales sobre la necesidad de cambios
Durante el intercambio, Córdoba coincidió con Ávila en que las contralorías departamentales y municipales presentan problemas. Sin embargo, insistió en que reemplazar la Contraloría por un tribunal de cuentas no resolvería las dificultades.
Como alternativa, propuso un modelo mixto en el que la Contraloría actuara como "la fiscalía de lo fiscal", mientras un Tribunal de Cuentas ejerciera funciones jurisdiccionales para emitir decisiones definitivas. Según explicó, este esquema permitiría investigaciones más rápidas y reduciría los tiempos de los procesos de cuatro o seis años a cerca de dos años y medio.
Ávila, por su parte, reconoció que los tribunales de cuentas también generan interrogantes, pero insistió en que la prioridad debe ser modificar la forma en que se elige al contralor. "Si esto sigue en manos de los entes políticos... aquí no vamos a avanzar en la lucha contra la corrupción", afirmó.
Dos caminos distintos para una misma reforma
En las conclusiones, ambos coincidieron en que el sistema requiere cambios, aunque difirieron en el rumbo de esas transformaciones.
Córdoba pidió fortalecer la Contraloría con "mayores herramientas para que sea rápido y contundente los resultados en la lucha contra la corrupción", además de incorporar más tecnología para rastrear recursos públicos y continuar la lucha contra los llamados "elefantes blancos", de los cuales aseguró que durante su administración fueron recuperados más de 850 proyectos por un valor de 24,5 billones de pesos.
Ávila anunció que desde el Congreso impulsará iniciativas para reformar el sistema. Explicó que el primer paso será modificar el mecanismo de elección del contralor general y posteriormente promover la discusión sobre un Tribunal de Cuentas. "Yo no estoy contento como funciona actualmente los órganos de control y vamos a intentar buscar reformas", concluyó.
Bloque de preguntas y respuestas
¿Qué propone Carlos Felipe Córdoba para reformar la Contraloría General de la República?
El excontralor plantea fortalecer la entidad con más herramientas tecnológicas y operativas para agilizar la recuperación de recursos públicos y hacer más efectiva la lucha contra la corrupción.¿Por qué Ariel Ávila quiere cambiar el modelo de la Contraloría General?
El senador considera que el sistema actual está politizado, especialmente por el mecanismo de elección del contralor, y propone impulsar reformas que garanticen mayor independencia.¿Qué diferencias hubo entre Carlos Felipe Córdoba y Ariel Ávila sobre el Tribunal de Cuentas?
Córdoba sostiene que los tribunales de cuentas han mostrado limitaciones y defiende un modelo mixto de control fiscal, mientras que Ávila propone debatir su creación como alternativa al esquema vigente.¿En qué coincidieron Carlos Felipe Córdoba y Ariel Ávila sobre la Contraloría?
Ambos reconocieron que el sistema de control fiscal requiere reformas y señalaron problemas en el funcionamiento de las contralorías departamentales y municipales, aunque plantearon soluciones distintas.¿Qué reformas a la Contraloría anunció Ariel Ávila desde el Congreso?
El senador afirmó que promoverá proyectos para modificar el proceso de elección del contralor y abrir la discusión sobre un Tribunal de Cuentas como parte de una reforma institucional.