El abogado constitucionalista Juan Manuel Charry se refirió en Tarde, pero llego, de La FM, a la aparición de Gustavo Petro durante unos segundos en una película sobre el almirante José Prudencio Padilla y explicó en qué casos podría existir una irregularidad. El jurista sostuvo que, si la participación fue marginal y no hubo uso de recursos públicos ni presión desde la Presidencia, la situación “no tiene mayor trascendencia”.
El entrevistado afirmó que considerar incorrecta la aparición del mandatario puede ser “exagerar mucho”. Señaló que un problema surgiría únicamente si el presidente hubiera utilizado su fuero presidencial para exigir su inclusión en la producción o si hubiera mediado algún acuerdo con los realizadores con dineros públicos involucrados.
Según explicó, la evaluación jurídica depende de si existió influencia institucional o utilización de recursos estatales. “Podría verla si hubiera utilizado su fuero presidencial para obligar a que se le incluyera”, indicó, al advertir que esa circunstancia sí abriría un cuestionamiento. En cambio, sostuvo que una presencia breve, “casi que a título de extra”, no representaría una infracción.
¿Por qué apareció Gustavo Petro en la película sobre José Prudencio Padilla?
Charry también fue consultado sobre si este tipo de apariciones son apropiadas para un jefe de Estado. Respondió que el actual mandatario ha adoptado conductas distintas frente a las tradiciones de la política. “Este presidente ha hecho muchas cosas que otros presidentes no hacían”, afirmó durante la conversación.
Añadió que, a su juicio, el mandatario busca diferenciarse de administraciones anteriores y generar escenarios de discusión pública. “Le gusta romper los esquemas”, expresó, al referirse a decisiones y comportamientos que se apartan de prácticas que, según dijo, eran habituales en otros gobiernos.
¿Podría la aparición del presidente generar problemas legales?
Durante la entrevista, el abogado explicó que la discusión jurídica vuelve al mismo punto: la posible existencia de influencia presidencial o de recursos públicos en la producción cinematográfica. “Si no hubo influencias ni órdenes presidenciales, no tiene problema”, afirmó, al comparar el caso con la presencia del mandatario en un medio estatal.
Charry sostuvo además que el comportamiento público de los gobernantes ha cambiado por el impacto de las redes sociales y de los avances tecnológicos. Según explicó, esos escenarios han impulsado un lenguaje más directo y menos formal en la comunicación política.
En ese contexto, señaló que el actual presidente intenta marcar distancia con estilos anteriores de liderazgo. Indicó que busca mostrar una ideología distinta y una forma diferente de actuar en el escenario público, lo que, según dijo, incluye gestos y apariciones que generan debate.
El abogado también se refirió a la discusión política generada por la difusión de la escena en la que aparece el mandatario. Frente a la pregunta sobre la coincidencia con el calendario electoral, respondió: “No, yo no creo que sea coincidencia”.
Agregó que, en su opinión, el gobierno busca instalar temas de conversación de manera permanente. “El presidente pone un tema, genera un debate”, afirmó, al señalar que esas acciones terminan orientando la discusión pública diaria.
Según Charry, esa dinámica provoca que distintos sectores reaccionen y que el debate político se concentre con frecuencia en las intervenciones del mandatario de turno.