El Jefe de Estado, Iván Duque, en compañía de su esposa, María Juliana Ruiz, en la Escuela Militar de Cadetes José María Córdova, en Bogotá, entregando instrumentos a los jóvenes de la banda de Magüi Payán
El Jefe de Estado, Iván Duque, en compañía de su esposa, María Juliana Ruiz, en la Escuela Militar de Cadetes José María Córdova, en Bogotá, entregando instrumentos a los jóvenes de la banda de Magüi Payán
Foto de la Presidencia de la República
16 Ago 2018 11:13 AM

El mensaje de Gustavo Petro, a propósito del error de Iván Duque sobre Magüi Payán

El senador se refirió a la situación de esa comunidad, aprovechando la equivocación del presidente. 
Alfonso
Alfonso
Rico Torres
@AlfonsoRicoT

El congresista Gustavo Petro no fue ajeno al error que cometió el presidente, Iván Duque, de ubicar al municipio de Magüí Payán en Cauca y no en Nariño. 

"Nos emociona el talento, creatividad y superación, de la banda de paz 'Hércules', del municipio de Magüí Payán, Cauca. Seremos el gobierno que apoye la cultura", escribió el mandatario, generando una ola de críticas en Twitter, medio en el cual escribió este mensaje. Posteriormente, el jefe de Estado ofreció excusas por el error. 

"Por un error humano, en un trino anterior, Magüi Payán fue ubicada en Cauca. Este municipio pertenece a Nariño. Los niños de la banda y su comunidad tienen todo nuestro cariño y apoyo. El Pacífico y su inmenso potencial creativo son una región propicia para #economíanaranja", escribió en Twitter el presidente Iván Duque.

Así las cosas, el congresista Gustavo Petro fue más allá al dar cuenta de cuál es la supuesta situación de los jóvenes en el municipio nariñense. "Magüín Payán queda en Nariño. Y lo que ha sucedido con su juventud es que al desfinanciar la educación desde la reforma a la Constitución de Pastrana/Uribe su colegio no tiene recursos para la música y el deporte".

Los niños de la banda musical en Magüi Payán, que marchaba por las calles de su municipio con instrumentos de fabricación casera, lo hicieron en Bogotá en un acto militar encabezado por el presidente Iván Duque, tras conmover con su determinación al país. Su marcha más gloriosa tuvo lugar en la Escuela Militar de Cadetes General José Maria Córdova, donde cerraron la primera ceremonia de reconocimiento y presentación de la tropa de Duque y de su ministro de Defensa, Guillermo Botero.

Su salto a la fama se produjo con un video que se hizo viral y en el que los menores, todos afrodescendientes, marchan con gran entusiasmo y sin doblegarse a la precariedad por las calles de Magüí Payan, en el departamento de Nariño, en una batucada que parece ser marcial, mientras uno de ellos, de corta edad, avanza al frente del grupo con paso redoblado.

Los niños y adolescentes del grupo entraron al campo de paradas sorprendidos por la expectativa y con los militares y el presidente puestos en pie para aplaudirlos. Todavía con sus instrumentos artesanales, elaborados con bidones, latas y utensilios de cocina, marcharon a ritmo de música militar, renombrados por el presentador del acto como "La banda de paz Magüi Payán".

Probablemente asombrados por el frío de Bogotá, la nevera de Colombia, más fría de lo habitual estos días, todos llevaban chaquetas negras, pantalones azules y gorras militares, para combatir un clima que nada tiene que ver con el calor de su pueblo nariñense. Ante la tribuna de autoridades, los jóvenes hicieron un pequeño baile al ritmo de la música marcial que robó las miradas de Duque, su esposa, María Juliana Ruiz, y los altos oficiales.

Ambos, junto a la vicepresidenta Marta Lucía Ramírez, Botero y varios generales bajaron de la tribuna y les entregaron nuevos instrumentos donados por la casa musical Ortizo gracias a una campaña de medios de comunicación para que de regreso a su casa puedan tocar y seguir su vocación musical.

Notablemente tímidos frente a Duque, recibieron los instrumentos pintados con la bandera de Colombia, que no sabían bien como colgarse al hombro. Duque los saludó uno por uno y se detuvo a hablar con ellos, algunos de los cuales superaron la timidez para cruzar unas palabras con el presidente. Éste se entretuvo especialmente con uno de los más pequeños al que entregó unos platillos y otro al que dio un xilófono.

Entre sonrisas y asombro, volvieron a marchar para cerrar el acto, un honor con el que abandonaron el campo de paradas de la escuela militar en una jornada que les costará olvidar, mientras soldados del Ejército retiraban del campo, con paso marcial, los viejos instrumentos caseros con que llegaron los menores.

Fuente
Sistema Integrado Digital y EFE