La propuesta de convocar una Asamblea Nacional Constituyente en Colombia vuelve a encender el debate político y varios de los candidatos a la presidencia se han pronunciado al respecto.
En ese sentido, la candidata a la Presidencia y exalcaldesa de Bogotá, Claudia López, lanzó duras críticas contra la iniciativa que ha sido promovida desde sectores cercanos al presidente Gustavo Petro y al senador Iván Cepeda. Según López, detrás de la idea de una nueva Constituyente no habría un verdadero interés en transformar el país, sino una estrategia política con un objetivo claro: abrir la puerta a la reelección presidencial.
El uribismo en su momento, impulsó cambios constitucionales
De acuerdo con lo dicho por la exmandataria, se puede comparar esta propuesta con algunos intentos del pasado, particularmente con sectores del uribismo, que en su momento también impulsaron cambios constitucionales para permitir la permanencia en el poder. Para López, la historia no puede repetirse.
“Lo que quieren en la vida de verdad es lo mismo que quería el uribismo: cambiar un articulito para atornillarse en el poder y quedarse con la reelección”, afirmó.
Pero la exalcaldesa y candidata fue más allá y advirtió que ningún líder político, sin importar su ideología, debería tener la posibilidad de modificar la Constitución con fines personales. En sus palabras, ni figuras del pasado ni del presente pueden jugar con las reglas del sistema democrático.
“No vamos a permitir que ningún caudillo, ni Uribe, ni Petro, ni nadie, juegue con nuestra Constitución del 91 para atornillarse en el poder”, enfatizó.
Las reformas sociales que el Gobierno ha defendido
En medio de este debate, López también puso sobre la mesa un punto clave: las reformas sociales que el Gobierno ha defendido, como los cambios en salud, pensiones o trabajo, no requieren una nueva Constitución para hacerse realidad. Según explicó, estos cambios deben tramitarse a través de las instituciones existentes, especialmente el Congreso de la República.
Para la exalcaldesa, acudir a una Constituyente no solo sería innecesario, sino riesgoso, ya que podría abrir la puerta a modificaciones profundas del modelo democrático colombiano, construido desde 1991.
Su mensaje estuvo acompañado de un llamado directo a la ciudadanía: mantenerse alerta y defender la estabilidad institucional del país. López insistió en que la Constitución del 91 ha sido un pilar fundamental para la democracia colombiana y no debe convertirse en una herramienta al servicio de intereses particulares.