Con el anuncio de Abelardo De la Espriella sobre que en el inicio de su Gobierno se cerrarían hasta 14 embajadas en diferentes regiones del planeta, hay dudas sobre la importancia económica (fue el argumento que dio para gestionar el fin del trabajo diplomático con estas naciones) que esta medida tendría para Colombia. De acuerdo con el presidente electo, que cumplirá labores hasta 2030, Colombia ahorrará dinero que puede invertir en otras necesidades.
La FM consultó con Fabián Cárdenas, profesor del Departamento de Derecho Económico de la Universidad Javeriana, experto en derecho internacional y con Juan Falkonerth, analista internacional, sobre las implicaciones de la decisión en la política exterior, así como la relación con los países mencionados: Argelia, Etiopía, Ghana, Senegal y Sudáfrica; Chequia, Rumanía y Hungría; y Azerbaiyán, Malasia, Barbados y Haití.
Cárdenas asegura que cada caso debe ser revisado de manera individual y luego indica que Sudáfrica y Etiopía son un par de países de mucha relevancia para Colombia, "porque desde allí se gesta el liderazgo comercial para todo el continente africano". De entrada, hace una crítica a la posibilidad de que en Nicaragua se cierre la embajada, argumentando que entre ambos países hay un tema de relevancia territorial: las aguas del caribe.
Por su parte, Falkonerth dice que el cierre de embajadas y consulados "constituye, ante todo, un mensaje político y una reestructuración de la carrera diplomática". Asegura que el impacto es más "mediático que fiscal", al orientar los intereses del país en el exterior y enviar "una señal clara de optimización, austeridad y racionalización del gasto público".
Asimismo, indica que el cierre de estas embajadas "modifica la dinámica del relacionamiento", argumentando que estas sedes pueden "manejarse por canales alternativos", y más si estas no estaban "produciendo los resultados esperados para el interés nacional".
La importancia de los países con los que Colombia podría cerrar embajadas
Cárdenas enfatiza la importancia de varios de los países mencionados por De la Espriella en su video subido a redes sociales. Sobre Malasia, asegura que es el eje comercial del sudeste asiático, puesto que allí está la sede de la ASEAN, que es la organización de integración económica de Asia, muy importante para efectos comerciales".
Con respecto a República Checa, indica que hay un comercio incrementado, importante para Colombia, que además tiene una trascendencia histórica para el país.
Nicaragua, un punto estratégico para Colombia
Aunque hay diferencias políticas entre ambos países, más cuando se ha terminado la democracia en el país centroamericano (según lo indicado por Ortega), lo cierto es que para Cárdenas, el cierre es "una pésima jugada diplomática". Indica que debe mantenerse una embajada "con un encargado de negocios" y continuar oponiéndose al régimen que impera desde 2007. Lo anterior, con el fin de poder "negociar los derechos raizales".
Pleito ante La Haya
Es que la embajada de Colombia para Cárdenas en Nicaragua "tiene que ser una embajada prioritaria". Recuerda que durante 22 años, ambos países litigaron ante la Corte Internacional de Justicia por una demanda nicaragüense. Y como aún falta un fallo general, es importante mantener relaciones con el país mencionado.
¿Cuánto ahorraría realmente Colombia si cierra las 14 embajadas en África, Europa y América?
Retomando las palabras del mandatario electo, "cada peso que ahorremos en burocracia, será un peso que podremos invertir en seguridad, salud, educación, infraestructura, y sobre todo oportunidades para los más pobres", tanto Falkonerth como Cárdenas tienen en cuenta que no es un ahorro sustancial. Para el analista internacional esta decisión no es fuerte en lo económico, pero sí en lo político: "(...) Aunque el ahorro real, al contrastarlo con el presupuesto de Cancillería y con otros rubros del Estado, no resulte tan significativo, el gesto tiene un valor simbólico y de gestión innegable", asegura.
Además, con el cierre de relaciones Nicaragua y Cuba, para Falkonerth es un "mensaje inequívoco" por parte de De la Espriella.
Pero para Cárdenas, en cambio, no hay conocimiento claro del "funcionamiento de la cancillería"; porque, el costo de las "14 embajadas que él busca cerrar solo representan el 0,007% del presupuesto" general. En total, son 60.000 millones, que "en términos presupuestales pues es irrisorio", asegura el profesor consultado por este dial. Finaliza su argumento, asegurando que los mayores gastos se producen por el salario de los embajadores, a quienes, por lo demás, "no se les puede despedir" si son de "carrera".
¿Cómo se podrían ver afectados los ciudadanos colombianos en los países mencionados por De la Espriella?
De acuerdo con Falkonerth, el impacto para los ciudadanos que requieran trámites consulares, es de "sencilla" solución, "mediante la representación concurrente, práctica habitual en la diplomacia mundial". Explica que los colombianos en estos países pueden "acudir a consulados cercanos y habilitados, lo que puede generar demoras, cierta desmejora en la atención y complicaciones logísticas. Sin embargo, estas dificultades no son irreparables ni irreversibles".
No obstante, recuerda que durante el gobierno Petro se realizaron misiones diplomáticas que, "en varios casos parecían responder más a decisiones ideológicas o personales del gobierno saliente de Gustavo Petro que a una necesidad real de presencia permanente".
En el caso de Nicaragua, Cárdenas enfatiza que para el país está en "juego espacios marítimos muy abundantes para Colombia, temas económicos, protección ambiental de la reserva de la biósfera en los espacios marítimos en disputa". Recuerda, además, que los derechos raizales, pueden verse en peligro.
Con el cierre de embajadas se reduce la "Duplicidad innecesaria"
"Las embajadas, en cambio, cumplen una función distinta: son la representación política del Estado ante otros Estados", puntualiza Falkonerth, que se alinea al comentario del mandatario electo, asegurando que la fusión de misiones "optimiza la estructura y se elimina duplicidad innecesaria", refiriéndose a Italia y Francia.
El analista consultado por La FM, concluye que durante el Gobierno Petro se hicieron "nombramientos sin los requisitos mínimos de idoneidad, se deterioraron relaciones estratégicas y se ideologizó la política exterior", lo cual tuvo como consecuencia que hubieran problemas a nivel internacional.