En un contundente operativo contra la delincuencia organizada que azota la capital, un juez de control de garantías dictó medida de aseguramiento en centro carcelario contra Jhofry Rodrigo Martínez Vargas y Andrés Camilo Beltrán Orduz.
Los hombres fueron capturados tras ser hallados en posesión de un vehículo hurtado, el cual, según las investigaciones, habría sido utilizado como pieza clave en un asalto ocurrido recientemente en las inmediaciones de un reconocido local de comidas.
La captura se registró el pasado 1 de abril en la localidad de Ciudad Bolívar.
Durante un procedimiento de control y verificación de antecedentes, uniformados de la Policía Metropolitana de Bogotá interceptaron un vehículo particular que presentaba irregularidades en su identificación.
Al realizar la revisión técnica detallada, los expertos confirmaron que las placas eran falsas y que el sistema de identificación del automotor había sido alterado.
El vehículo figuraba como robado desde el 23 de marzo, tras un violento atraco reportado en la localidad de Barrios Unidos.
El vínculo con el robo en McDonald’s
Sin embargo, el caso tomó un giro más complejo cuando los investigadores cruzaron información con denuncias recientes en el norte de la ciudad.
El vehículo en el que se movilizaban Martínez Vargas y Beltrán Orduz, coincide plenamente con el automotor involucrado en un asalto perpetrado días atrás a las afueras de un restaurante McDonald’s.
Según los reportes de las víctimas y el análisis de las cámaras de seguridad del sector, este automóvil fue el medio de transporte utilizado por delincuentes para abordar a ciudadanos que salían del establecimiento gastronómico.
Bajo la modalidad de "fleteo" o atraco a mano armada, los asaltantes interceptaron a sus víctimas para despojarlas de objetos de valor, dinero en efectivo y la camioneta en la que se transportaban antes de emprender una huida coordinada.
El rastreo de dicho vehículo se había convertido en una prioridad para las autoridades, dado que se sospecha su uso recurrente en actividades delictivas en zonas comerciales exclusivas.
Proceso judicial y cargos imputados
Ante la contundencia de las pruebas, una fiscal de la Unidad de Reacción Inmediata (URI) de Ciudad Bolívar imputó a los dos detenidos los delitos de receptación agravada y falsedad marcaria agravada.
El primer cargo responde a la posesión y ocultamiento del bien hurtado, mientras que el segundo se debe a la manipulación fraudulenta de las placas para evadir los controles policiales y el sistema de cámaras de la ciudad.
A pesar de que el material probatorio vincula el vehículo con el incidente del McDonald’s y el robo original en Barrios Unidos, los implicados no aceptaron los cargos durante las audiencias concentradas.
No obstante, el juez de control de garantías consideró que los sujetos representan un peligro inminente para la seguridad de la comunidad, ordenando su traslado inmediato a un centro carcelario mientras avanza la investigación penal.
Impacto en la seguridad ciudadana
La desarticulación de esta célula delictiva permite a las autoridades avanzar en el esclarecimiento de otros hurtos registrados bajo el mismo modus operandi en el norte de Bogotá.
La utilización de vehículos con "placas gemelas" o adulteradas es una táctica común para dificultar el rastreo de las bandas de atracadores que operan en las afueras de bancos y restaurantes de cadena.
La Policía Nacional y la Fiscalía continúan recolectando testimonios y material audiovisual, para determinar si Martínez Vargas y Beltrán Orduz participaron directamente en el asalto del McDonald’s o si formaban parte de un engranaje más grande dedicado al alquiler y ocultamiento de vehículos para la comisión de delitos de alto impacto.
Por ahora, los dos procesados permanecerán tras las rejas a la espera de un juicio que podría acarrearles penas ejemplares.