La compleja situación humanitaria y de orden público en la zona del Catatumbo por los enfrentamientos entre el ELN y las disidencias de las FARC sigue generando graves afectaciones en materia de movilidad y de seguridad para miles de familias en la región.
Los combates entre grupos armados al margen de la ley que se disputan el control territorial y las rutas del narcotráfico están ocasionando constantes eventos de desplazamiento forzado a corta y gran escala, especialmente en las zonas rurales de los municipios de Tibú y El Tarra, donde los ataques con explosivos a través de drones y las prácticas de guerra utilizadas han sembrado miedo y horror entre los habitantes que optan por salir de sus territorios.
Según el último reporte del Puesto de Mando Unificado que lidera la gobernación de Norte de Santander, el conflicto armado se intensificó desde el pasado 16 de enero de 2025. Este conflicto ha generado el desplazamiento de por lo menos 100 mil familias, las cuales se trasladaron a los cascos urbanos de Cúcuta, Tibú y Ocaña.
Familias enteras que huyen por la guerra
El reporte de las autoridades regionales da cuenta de por lo menos 20 mil familias que llegaron al municipio de Ocaña, huyendo de los horrores de la guerra y refugiándose en casas de sus familiares, albergues y espacios adecuados para su atención primaria.
El alcalde de Ocaña, Emiro Cañizares Plata, en diálogos con la FM, aseguró que el municipio es el tercero a nivel nacional que más población desplazada atiende a través de sus entidades y organismos de atención. Por detrás de municipios como Buenaventura en el Valle y Tumaco, en el departamento de Nariño.
"Ocaña ha sido epicentro de esta crisis humanitaria desde el año anterior. A pesar de que no se han presentado combates en su territorio, ha recibido más de 20 mil personas desplazadas; 13.500 de ellas, en un desplazamiento masivo, y las demás han sido declaraciones individuales en la personería, la defensoría del pueblo y otras entidades. Esto ha generado que Ocaña sea el tercer municipio a nivel nacional que más población desplazada recibe", expresó el alcalde.
El mandatario local afirmó que es necesaria la articulación con el gobierno nacional y departamental para pasar del asistencialismo a la atención focalizada e integración económica.
"Cualquier cosa que pase en el Catatumbo, positiva o negativamente, impacta a Ocaña, por eso estamos siempre atentos y solicitamos la concurrencia siempre del gobierno departamental y nacional. Sin embargo, hay que entender que lo que pasa en la zona es bastante complejo y por eso es fundamental fortalecer capacidades para no solo prestar ayuda humanitaria, sino integración económica".
Continúa el desplazamiento en la región
En lo que va corrido del presente año, la provincia de Ocaña ha registrado varios eventos de desplazamiento masivo. Esto se debe a la continuidad de los combates en el sector de Filogringo, zona rural del municipio de El Tarra y en áreas cercanas a los departamentos de Santander y Cesar.
La Defensoría del Pueblo ha advertido la presencia de grupos paramilitares que seguramente pretenden ocupar espacios y controlar negocios ilícitos como el contrabando de combustible y narcóticos.
Esto ha ocasionado que la Defensoría del Pueblo haya emitido una nueva alerta temprana y se activen los protocolos de atención necesarios para garantizar la seguridad de los habitantes de la zona.