“Conocimos el caso de una mujer que necesita una cirugía para salvar su ojo derecho y lleva más de un año esperando la aprobación de la EPS Coomeva. A pesar de poner una tutela, esta ha sido desacatada”, afirmó la concejal.
También denunció que las sustancias que se utilizan para realizar estos ataques siguen vendiéndose sin control en la ciudad, cuando la ley lo prohíbe.
“La ley se convirtió en un saludo a la bandera, y si no se controla en Bogotá, ¿cómo será en otras partes del país?”, dijo Díaz.
De 2012 a 2016 se presentaron 38 ataques con agentes químicos en Bogotá.