En medio de los señalamientos y pedidos del presidente Gustavo Petro sobre la presunta incidencia del embalse de Urrá en las graves inundaciones en Córdoba, la Agencia Nacional de Licencias Ambientales ordenó un proceso sancionatorio al establecer que esta generadora, “tuvo un comportamiento recurrente de sobrepasar las reglas de operación del embalse”, es decir, del volumen total de agua que debía tener.
“La ANLA identificó que desde 2020 hasta lo corrido de 2026, durante periodos seguidos, fueron sobrepasados los valores de Curva Guía Máxima (CGM), es decir, el nivel máximo del embalse que garantiza poder contar con un volumen vacío en caso de que ocurra una creciente”, cita la misiva.
Justamente, Irene Vélez Torres, directora de la ANLA, afirmó que, “como autoridad ambiental hemos hecho seguimiento riguroso a las actuaciones de la empresa Urrá. Nuestra responsabilidad institucional consiste precisamente en hacer valer los instrumentos de manejo y control ambiental”.
De acuerdo a la información, se emitieron seis conceptos técnicos a la empresa, advirtiendo sobre las consecuencias y riesgos de mantener a tope la represa, sin dejar un espacio preventivo en caso de crecientes y lluvias intensas, como las que se han presentado en la última semana.
Una de las mediciones de la ANLA en el embalse, en de agosto de 2024, arrojó que en el 20% de los casos no se respetó el tope de llenado que no debía sobrepasar los 1.400 millones metros cúbicos, pero que estaba por encima de 1.500 millones de metros cúbicos.
Igualmente, se estableció que entre 2025 y 2026, se mantuvo esa misma tendencia de de saturación hídrica, situación que complicó las emergencias, pues al llegar las lluvias, la represa estaba en casi 1.800 millones de metros cúbicos de agua, lo que obligó a la apertura de las compuertas, hecho que tuvo un grave impacto.
“Una vez presentada la emergencia en Córdoba, ordené a mi equipo realizar una visita a territorio. En ella pudimos identificar que cientos de familias, que han perdido sus hogares y sustento, no fueron notificadas oportunamente y están siendo atendidas en albergues con condiciones inadecuadas”, agregó la directora.
Finalmente, Irene Vélez indicó que el Plan de Emergencia y Contingencia que debe implementar Urrá no puede convertirse en un simple protocolo ni una mera formalidad; debe traducirse en acciones responsables que permitan salvar vidas ante un desastre como el ocurrido.
“Desde la ANLA seguimos monitoreando los demás embalses del país, seis de los cuales se encuentran en alerta roja el día de hoy. A sus operadores les hemos insistido que activen sus planes de contingencia de manera oportuna e integral”, puntualizó.