La guerra en el Catatumbo se ha intensificado en las últimas semanas por las confrontaciones entre grupos armados como el ELN y las disidencias de las FARC. En los municipios como Tibú y El Tarra, los enfrentamientos continúan, lo cual ha generado el desplazamiento de varios núcleos familiares, que salen para resguardar sus vidas.
Además, decenas de personas siguen en condición de confinamiento, debido a las dificultades de movilidad en la zona, provocadas por los patrullajes con drones en varios puntos de la región del Catatumbo.
Sin embargo, la población campesina e indígena no es la única que está siendo víctima de este tipo de situaciones; los docentes en diversos municipios del departamento están siendo objeto de amenazas, extorsiones y presiones por parte de grupos armados que delinquen en zonas como el Catatumbo, el sur del departamento, la provincia de Ocaña y el área metropolitana de Cúcuta.
En los últimos días, directivos y docentes de municipios como Tibú, Sardinata y Cáchira han denunciado el aumento de acciones violentas, que ha obligado a esta población a salir de la zona por temor a quedar en medio de la guerra entre grupos armados.
Amenazas a docentes en el municipio de Cáchira:
Las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, Los Pachencas, a través de grafitis declararon 'objetivo militar' a la directora y varios docentes del centro educativo del municipio de Cáchira, Norte de Santander.
La Personería del municipio de Cáchira, a través de un comunicado, precisó que "nuestros niños requieren seguridad en espacios tranquilos, sin temor a ser víctimas de la violencia, en donde se respeten los derechos de los maestros y los alumnos".
De igual forma, realizó un llamado a las autoridades para ejecutar las investigaciones pertinentes y permitir el regreso de los estudiantes a las aulas; igualmente, esperan que los grupos armados no involucren a la comunidad educativa en estas acciones violentas.
Desplazamiento en el municipio de Sardinata:
Las autoridades locales y defensores de derechos humanos han confirmado que en varias veredas del corregimiento de Luis Vero, principalmente las que limitan con el municipio de Tibú, las clases presenciales se han suspendido. Esto a raíz de la tensión que hay en la zona, por eventuales enfrentamientos entre el ELN y las disidencias de las FARC, que pretenden retomar el control de rutas de narcotráfico.
Esta situación ha obligado a los profesores a salir de la región por el temor a quedar en medio de confrontaciones y eventuales ataques con drones, ante el aumento de patrullajes con estos dispositivos en la zona.
Por parte de la Secretaría de Educación del departamento, se habilitó la implementación de clases remotas o virtuales para no afectar la comunidad de las clases en la región.
Extorsiones en el municipio de Tibú:
Desde hace varios meses, los docentes de zonas urbanas y rurales del municipio de Tibú han denunciado constantemente las presiones y extorsiones de las cuales vienen siendo víctimas por parte de grupos armados que hacen presencia en la zona.
Un número importante de maestros ha dado a conocer las dificultades que tienen para ejercer sus labores en áreas rurales y el mismo casco urbano del municipio. Especialmente por el cobro de extorsiones que ha llevado al límite a varios de ellos, que han optado por salir de la región, afectando de manera directa a los estudiantes.
A pesar de las múltiples denuncias, ha sido imposible tomar medidas contra esta situación, ante el nulo control social que ejerce el gobierno nacional en esta zona del Catatumbo.
Petición del sindicato de educadores:
Leonardo Sánchez, presidente de Asinort (sindicato del magisterio en Norte de Santander), instó a los grupos armados ilegales y delincuenciales a no involucrar a la comunidad educativa en el conflicto armado.
El líder sindical agregó que nuevamente las escuelas se ven afectadas en sus respectivos territorios por la violencia, obligando a paralizar las clases, afectando el proceso de aprendizaje y emocional de niños y adolescentes.