Rafael Uribe Noguera y la Cárcel de Valledupar, conocida como La tramacúa
Rafael Uribe Noguera y la Cárcel de Valledupar, conocida como La tramacúa
Fotos de Colprensa
4 Dic 2018 01:01 PM

¿Qué ha pasado con Rafael Uribe Noguera, dos años después de asesinar a Yuliana Samboni?

El arquitecto cumple una condena de 58 años de prisión en la cárcel de Valledupar, conocida como Tramacua. 
Alfonso
Alfonso
Rico Torres
@AlfonsoRicoT

El 2 de noviembre de 2017 se volvían a tener noticias de Rafael Uribe Noguera, el asesino de la niña Yuliana Samboni. No tanto por su estadía en prisión sino porque la Fiscalía General de la Nación pedía aumentarle la pena. Ese día, el Tribunal Superior de Bogotá aumentó la pena inicial de 51 años y 10 meses de prisión proferida en contra de Rafael Uribe Noguera y determinó una sentencia de 58 años de cárcel.

La decisión de aumentar la pena a Uribe Noguera por el homicidio y abuso sexual de la menor Yuliana Samboni, de 7 años de edad, el 4 de diciembre de 2016, fue proferida por el Tribunal al acoger los argumentos de la Fiscalía con respecto a que en la primera instancia no se tuvieron en cuenta los agravantes en los delitos de acceso carnal violento y secuestro simple. Durante la lectura de la providencia el magistrado ponente señaló que: “Hay que sancionar con todo el rigor de la ley al victimario”. Al tiempo indicó que en la decisión de primera instancia no se hizo el cálculo correcto de cada una de las conductas imputadas de la Fiscalía.

Desde entonces, el detenido permanece 23 de las 24 horas del día en su celda de la cárcel de Valledupar, conocida popularmente como la Tramacúa. El hijo de una reconocida familia bogotana, violador y asesino de la menor de origen indígena, está recluido junto a los peores criminales de Colombia. "En la hora diaria de sol al que tiene derecho, Rafael Uribe Noguera sale al patio y juega fútbol con sus compañeros. Ya no tiene la depresión encima. Lo metieron en el pabellón del horror, una edificación de hormigón en donde tiene de vecinos a Manuel Octavio Bermúdez, el monstruo de los cañaduzales un vendedor de helados de Valledupar que mató a 150 niños; Javier Velasco, el asesino de Rosa Elvira Cely, y Luis Alfredo Garavito. La celda tiene cama de concreto, de un metro con veinte y uno noventa de alto", informó Las 2 Orillas.

De acuerdo con el citado sitio, Rafael Uribe Noguera ha encontrado protección en Alejandro Sandoval Argüello. Se trata de un sujeto, conocido con el alias de Candado, que el 17 de octubre de 2014 fue condenado a 22 años de prisión por los delitos de homicidio agravado, lesiones personales, concierto para delinquir agravado y porte ilegal de armas de uso personal agravado. Según la Fiscalía, Argüello es un paramilitar fundador de las Autodefensas Norte Santandereanas Nueva Generación, reducto del Clan Úsuga y Los Rastrojos, cuya zona de injerencia era el municipio de Villa del Rosario, en el mismo departamento, organización a la cual se le atribuyen homicidios y extorsiones, entre otros hechos delincuenciales. 

Al parecer, también conversa con John Jairo Velásquez Vásquez, alias Popeye, el sicario de Pablo Escobar quien le suministra papeles y lápices. El arquitecto Rafael Uribe Noguera pasa sus días haciendo figuras de origami mientras corre el tiempo. Noguera fue detenido cuando tenía 34 años de edad. Si llegara a cumplir la condena de 58 años de edad, saldría de prisión a los 92 años de edad. En prisión no ha tenido sino la visita de su madre, Maria Isabel Noguera, mientras que sus hermanos aún tienen procesos en la Fiscalía porque, en su momento, intentaron ayudarlo. 

El 29 de junio de 2017, la Fiscalía General de la Nación acusó formalmente a los hermanos Francisco y Catalina Uribe Noguera por los delitos de encubrimiento por favorecimiento y ocultamiento, alteración o destrucción de elemento material probatorio.

La acusación se fundamentó en que habrían desplegado actos tendientes a colaborarle a su hermano Rafael Uribe Noguera a eludir a las autoridades y a entorpecer los actos de investigación que se adelantaban por el plagio de la niña Yuliana Samboni. Además, en haber destruido información relevante para el caso, concretamente registros de interacciones telefónicas y a través de WhatsApp, que aquel habría sostenido al momento de los hechos en los que perdió la vida la menor tras ser asesinada.

Los acusados no comparecieron a la audiencia por motivos de seguridad, según manifestaron sus abogados, quienes en desarrollo de la misma solicitaron nulidad de lo actuado, petición que fue rechazada de plano por el juez de conocimiento. De otro lado, la familia de la niña, según informó El Tiempo, vive en una vereda de Bolívar, en el departamento del Cauca, y no ha aceptado remuneración económica por parte de la familia Noguera. Allí viven humildemente y alejados de la pesadilla que vivieron en Bogotá.