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17 Nov 2016 09:02 AM

Fiscalía recuperó a una niña que durante 10 años estuvo secuestrada mediante engaños

Diez años de engaños para una menor y varios de sus familiares terminaron este martes, 15 de noviembre, luego de la captura de la mujer que les hizo creer todo el tiempo que era su mamá.
La
Fm

Un fiscal destacado ante el Gaula y su equipo de policía judicial, logró la aprehensión de la procesada y demostrar, mediante pruebas de ADN, quién era la verdadera progenitora de la niña.

Se estableció que la madre era una mujer que fue asesinada cuando la pequeña contaba con un mes de nacida y quien por nueve años fue reportada como 'NN'. Tres personas más fueron capturadas por estos hechos.

En el 2006 dos jóvenes estaban embarazadas, cuando una mujer vecina de ellas les ofreció trabajo en su casa. Al percatarse que una de ellas tendría un varón y la otra una niña, decidió quedarse con la segunda. Un mes después de nacida, la niña se enfermó y la mujer se ofreció a llevarlas al médico; fue la última vez que vieron con vida a madre e hija.

La abuela preguntó a su vecina por el paradero de sus familiares pero esta argumentó que ella las había dejado en un paradero de un bus donde se habrían encontrado con quien al parecer era el papá de la niña. La mamá denunció entonces la desaparición y relató en la entrevista que su hija le había mencionado que cuando ella estaba embarazada su vecina le había ofrecido 200 mil pesos por la niña y un lote, pero ella se negó a aceptarlo. Por muchos años no se volvió a tener noticias de ellas.

En febrero de este año un hermano de la desaparecida estuvo por el barrio Danubio Azul en Bogotá y vio a la vecina con una niña de 10 años que era muy parecida a su sobrina de 13 años, hija de su hermana extraviada. De inmediato la abuela volvió a formular la denuncia sobre la desaparición de su hija y su nieta, y se dio inició a la investigación.

Se solicitó en Medicina Legal información sobre cuerpos que hubieran sido encontrados en las fechas cercanas a la desaparición de la madre de la menor. Se pudo determinar que un día después de los hechos un cuerpo reportado como 'NN' fue hallado.

En el informe sobre el hallazgo se señala que era una mujer que llevaba un babero, el cual fue reconocido posteriormente por la hermana de la víctima, quien se lo había regalado para su sobrina.

La occisa tenía dos impactos de bala, uno en la cabeza y otro en el pecho. El fiscal del caso ordenó la exhumación y recaudó pruebas de ADN que permitieron confirmar que se trataba de la misma persona que diez años atrás había desaparecido con junto a su hija.

El equipo investigador empezó su búsqueda para confirmar si la niña que había visto el hermano de la víctima correspondía a la menor desaparecida. Con la autorización de un juez se realizó todo un trabajo para lograr la toma de muestras de ADN de la niña. Al cotejarla con las muestras de la occisa se obtuvo una compatibilidad del 99.9 por ciento.

La indiciada, quien decía ser la mamá de la niña, la había registrado con el apoyo de dos testigos y le hizo creer a su pareja que era hija suya. Por medio de la investigación se demostró también que la mujer registró a la niña y para ello falsificó documentos, con el fin de hacer creer que la pequeña había nacido en un hospital que meses atrás había cerrado y estaba en proceso de liquidación.

El grupo investigativo hizo un seguimiento a la procesada y a la niña durante varios meses mientras adelantaba otras diligencias que permitieron reconfirmar que la mujer que fue asesinada hace 10 años, era la progenitora de la menor.

La mujer y tres personas más fueron capturadas y llevadas ante un juez de garantías quien legalizó su aprehensión y los allanamientos realizados.

El fiscal del caso le imputó a la procesada cargos por homicidio agravado, secuestro simple agravado y obtención de documento público falso, agravado por el uso.

Entre tanto, el hombre, a quien esta mujer le hizo creer que era hija suya, fue judicializado por obtención de documento público falso, agravado por el uso; mientras que a los otros dos detenidos, quienes fungieron como testigos a la hora de registrar a la niña, la Fiscalía les endilgó falso testimonio. Ninguno aceptó los delitos.

Actualmente, la menor permanece bajo protección del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF).