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4 Ago 2017 04:14 PM

Así se repartían la Contraloría Distrital de Cartagena

Según la Fiscalía, la contralora de Cartagena poco o nada decidía sobre sus cargos.
La
Fm

La red de corrupción del tráfico de influencias en Cartagena comenzó con la repartición de la Contraloría Distrital entre Manuel Vicente Duque, alcalde suspendido; José Julián Vásquez, su hermano y algunos concejales, según La Fiscalía.

El pacto fraudulento se cosechó al interior del Palacio de la Aduana y consistía en garantizar la elección de Nubia Fontalvo como contralora, a cambio de dádivas.

En una conversación entre el concejal Jorge Useche y José Julián, la Fiscalía muestra las intenciones de los implicados en aplazar la sesión de elección de la contralora para definir los acuerdos.

Según el ente de control, el cargo de jefe de la oficina de asesoría Judicial de la Contraloría debía estar manos Joselina Montero Acosta, por sugerencia de los concejales conservadores de ese entonces: Zaith Adechine, Edgar Mendoza y Jorge Useche, a quienes debía responder.

La Fiscalía interceptó una llamada entre los concejales Zaith Adechine y Jorge Useche, en la conversación se escucha que los cabildantes discutían quién de los tres de la banca conservadora se quedaría con el cargo, finalmente deciden que enviarán una hoja de vida para que Nubia Fontalvo seleccione la mejor.

Otra comunicación entre los concejales Jorge Useche y Angélica Hodeg deja en evidencia que la cabildantes se merecía un cargo para un familiar por su voto positivo para elegir a la contralora y que se la estaban haciendo difícil, a diferencia de César Pión, otro concejal, que votó negativamente y obtuvo puestos.

Según las investigaciones de la Fiscalía, un abogado le recomendó al concejal Useche votar en la elección de la contralora, porque sería un error votar por Nubia Fontalvo, debido a que ese proceso estaba plagado de irregularidades.

La puja por la Secretaría General

El acuerdo fraudulento de repartición de la burocracia de la Contraloría de Cartagena, incluía que Nubia Fontalvo decidiera a quién ocuparía el cargo de Secretaría General. Una vez electa la funcionaria a ese puesto llega Jesús María Caballero, alguien de su confianza.

Sin embargo, Caballero no duró mucho en ese cargo porque lo declararon insubsistente. Una jugada política que ocurrió cuando la contralora Fontalvo Hernández no estaba en la ciudad. Para llenar ese vacío llega Miguel Marrugo, recomendado de José Julián.

Por supuesta indisciplina, Nubia Fontalvo decide reiterar del cargo a Marrugo de la Secretaría General. A partir de ahí, comienza la cruzada por volver a traer al organismo de control a Jesús María Caballero.

La Fiscalía interceptó una llamada entre Caballero y Fontalvo. En la grabación se puede oír la preocupación de Nubia Fontalvo por el proceso que está en el Tribunal Administrativo de Bolívar y la persona que ocupará ese Secretario General.

Fontalvo Hernández le pidió a su exempleado Jesús María Caballero que buscará al senador Lidio García, porque era el único que podía solucionar ese problema y porque iban a designar a alguien sugerido por la senadora Daira Galvis.

En el cargo, finalmente, quedó Freddy Quintero, quién según la Fiscalía es cuota política de Daira Galvis porque hizo campaña al concejal Luis Cassiani. La Fiscalía cito artículos de medios de comunicación para justificar la conexión de la senadora con el cabildante.

Para la Fiscalía, Nubia Fontalvo poco o nada decide sobre los cargos en el organismo de control.