El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un incremento inmediato del arancel global aplicado a varios países, elevándolo del 10 % al 15 %, en respuesta directa a una reciente decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos que invalidó parte de su política comercial.
En una declaración pública, el mandatario calificó el fallo judicial como una decisión “ridícula, mal redactada y extraordinariamente antiamericana”, y aseguró que su administración utilizará otros mecanismos legales para mantener la presión arancelaria sobre socios comerciales que, según afirmó, han “estafado a Estados Unidos durante décadas”.
Colombia tenía un arancel fijado del 10%. Ahora con la decisión del mandatario, las exportaciones hacia Estados Unidos tendrán un 5% adicional de impuesto.
Un nuevo capítulo en la guerra comercial
Trump sostuvo que el aumento del arancel mundial se implementa “con efecto inmediato” y aseguró que en los próximos meses su gobierno anunciará nuevas tarifas dentro de los límites legales disponibles.
“El proceso extraordinariamente exitoso de hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande continuará”, afirmó el presidente, reiterando su doctrina económica basada en el proteccionismo comercial y la reducción del déficit con economías extranjeras.
El anuncio llega apenas un día después de que la Corte Suprema anulara amplios aranceles impuestos por la Casa Blanca bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), norma que Trump había utilizado para justificar medidas comerciales extraordinarias.
Qué decidió la Corte Suprema
El alto tribunal concluyó que el uso de poderes de emergencia económica para imponer aranceles globales excedía la autoridad presidencial prevista por el Congreso. Según el fallo, la ley permite sanciones financieras o restricciones económicas específicas frente a amenazas internacionales, pero no autoriza la creación de un sistema arancelario generalizado sin aprobación legislativa.
La decisión representó uno de los mayores reveses judiciales para la agenda económica de Trump y generó incertidumbre inmediata en los mercados internacionales, ya que varios socios comerciales habían iniciado disputas legales contra Washington.
Expertos constitucionales señalaron que el fallo no elimina la capacidad del presidente de imponer aranceles, pero sí limita la vía jurídica utilizada hasta ahora, obligando a la administración a recurrir a estatutos comerciales alternativos.
La nueva estrategia arancelaria
Tras el fallo, la Casa Blanca optó por rediseñar su estrategia comercial utilizando herramientas legales distintas, entre ellas disposiciones comerciales que permiten aplicar tarifas temporales por motivos de balanza de pagos o seguridad económica nacional.
La administración Trump sostiene que los aranceles han fortalecido la industria estadounidense, incentivado la relocalización industrial y aumentado la recaudación fiscal. Sin embargo, críticos argumentan que las tarifas han encarecido importaciones, afectado cadenas de suministro globales y provocado represalias comerciales.