Mientras las familias en Estados Unidos preparan el regreso a clases, también deben comprobar que sus hijos tengan las vacunas correspondientes. Este año, esa tarea se da en medio de un cambio planteado por la administración de Donald Trump que busca modificar las recomendaciones de vacunación infantil y reducir el número de dosis rutinarias para todos los niños.
El presidente Donald Trump firmó un decreto que plantea cambios en la manera como se establecen las vacunas recomendadas para los menores. La propuesta es que algunas inmunizaciones pasen a depender de la decisión conjunta entre el médico y la familia, además de modificar la forma y los tiempos en que algunas vacunas son administradas.
Desde la Casa Blanca señalaron que el objetivo es que sea grande la posibilidad de que los padres decidan sobre las vacunas de sus hijos. Sin embargo, las organizaciones médicas y los pediatras cuestionaron el enfoque esto porque consideran que puede aumentar las dudas de las familias frente al calendario que deben seguir.
El Dr. Andrew Racine, presidente de la Academia Estadounidense de Pediatría, afirmó que la medida puede generar incertidumbre, temor y confusión entre los padres. Para los médicos que han cuestionado el decreto, el problema no está solo en el número de vacunas, sino también en las dificultades que podrían aparecer si las familias deben tomar decisiones diferentes sobre cada inmunización.
¿Cuándo comenzarían a aplicarse los cambios en las vacunas?
Aunque el decreto ya fue firmado, las familias no tendrían que modificar de inmediato el esquema de vacunación de sus hijos. Las vacunas disponibles y las recomendaciones actuales de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) continuarían vigentes por ahora.
Los cambios, en caso de avanzar, podrían tardar meses o incluso años. El decreto no modifica automáticamente los mecanismos mediante los cuales se establecen las recomendaciones de vacunación en Estados Unidos.
La situación también se mantiene, por ahora, para las aseguradoras. Blue Cross Blue Shield y CVS informaron que estaban revisando las disposiciones anunciadas por Trump, pero indicaron que continuarían cubriendo las vacunas pediátricas recomendadas por los CDC sin copagos, al menos en esta etapa.
El programa Vaccines for Children, que permite que algunos menores reciban vacunas gratis, tampoco tendría un cambio inmediato. La Casa Blanca señaló que este programa se rige por las directrices del comité asesor de los CDC.
La medida, además, podría terminar en los tribunales. La profesora Dorit Reiss, especialista en legislación sobre vacunas de la Universidad de California en San Francisco, explicó que los decretos presidenciales no son el procedimiento establecido para modificar las recomendaciones de inmunización.
Según Reiss, el Congreso asignó esa función al Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización de los CDC, conocido como ACIP, con la posterior intervención del director de los CDC. El presidente puede solicitar que el comité estudie cambios, pero un decreto no reemplaza ese procedimiento.
La administración Trump ya había intentado modificar las políticas sobre las vacunas infantiles. En enero, el secretario de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy Jr., impulsó cambios en el calendario. Posteriormente, un grupo de asesores designados por él discutió la seguridad de componentes de las vacunas, pero una orden judicial detuvo esos cambios en marzo. El litigio continúa.
La Casa Blanca dice que el nuevo decreto cumple con las órdenes judiciales vigentes y que las disposiciones planteadas corresponden a un proceso independiente de las decisiones de los comités.
Expertos cuestionan la base de las modificaciones
Otro punto de discusión es sobre la evidencia utilizada para respaldar los cambios. El Dr. Paul Offit, director del Centro de Educación sobre Vacunas del Hospital Infantil de Filadelfia, señaló que el decreto no parte de nuevos hallazgos científicos sobre las vacunas infantiles.
La medida toma como referencia un análisis realizado en enero que comparó el calendario estadounidense con los esquemas utilizados en otros países desarrollados. Ese análisis recibió cuestionamientos por incluir a Dinamarca como punto de comparación, debido a las diferencias entre ambos países y a que Dinamarca cuenta con atención sanitaria universal.
Racine señaló que los calendarios de vacunación deben responder a las condiciones que enfrentan los niños en cada país. Las recomendaciones estadounidenses, según explicó, se han construido durante generaciones a partir de estudios y datos relacionados con la población infantil del país.
Uno de los cambios que se planteó es separar algunas vacunas que actualmente se administran de manera combinada. Entre ellas está la MMR, que protege contra el sarampión, las paperas y la rubéola.
La doctora Katherine Matthias, pediatra en Carolina del Sur, explicó que actualmente las vacunas individuales para esas tres enfermedades no están disponibles en Estados Unidos. Los menores reciben la MMR o la MMRV, que también incluye protección contra la varicela.
Funcionarios de la Casa Blanca reconocieron que las vacunas individuales contra sarampión, paperas y rubéola no están disponibles en el mercado estadounidense. Por eso, indicaron que el Departamento de Salud y Servicios Humanos deberá trabajar con empresas y otras entidades para desarrollar esa posibilidad comercial.
Para Matthias, administrar las vacunas por separado también podría aumentar el número de consultas y de inyecciones que necesitan los niños. En el control médico de los cuatro años, por ejemplo, los menores suelen recibir una MMRV y otra vacuna que protege contra difteria, tétanos, tos ferina y poliomielitis.
Si esas vacunas se administraran por separado, los niños podrían pasar de recibir dos inyecciones a entre cinco y nueve. Además, tendrían que regresar al consultorio con mayor frecuencia para completar las dosis.
La pediatra señaló que este cambio podría representar un problema para las familias que tienen dificultades para trasladarse hasta los centros médicos. También advirtió que un calendario más prolongado puede aumentar el riesgo de que algunos menores no completen todas las dosis.
El decreto también plantea revisar componentes de las vacunas
La propuesta de Trump contempla reducir de 18 a 11 el número de vacunas recomendadas para todos los niños. Las restantes quedarían disponibles bajo recomendación de un profesional de la salud.
El decreto también solicita nuevos estudios sobre los intervalos utilizados en el calendario y sobre algunos componentes de las vacunas, entre ellos el aluminio, que se utiliza en pequeñas cantidades como adyuvante para mejorar la respuesta del organismo.
Racine sostuvo que la cantidad de aluminio presente en las vacunas es menor que la exposición que los niños reciben mediante la alimentación, las bebidas y la respiración. También afirmó que actualmente no existe un adyuvante alternativo con una eficacia equivalente que pueda sustituirlo de inmediato.
Modificar los componentes de una vacuna requeriría realizar nuevos estudios y procesos de evaluación. Offit explicó que ese tipo de investigaciones puede representar costos de decenas o cientos de millones de dólares y tomar varios años.
El especialista cuestionó cuál sería el objetivo de modificar vacunas que ya cuentan con evidencia sobre su seguridad y eficacia. Según explicó, una investigación adicional no necesariamente las haría más seguras y podría terminar afectando su disponibilidad y costo.
¿Qué pasaría con los requisitos de vacunación para entrar a las escuelas?
El decreto también aborda las normas de las vacunas exigidas para asistir a las escuelas. En Estados Unidos, los 50 estados establecen requisitos de vacunación para los estudiantes de las instituciones públicas, aunque las condiciones para solicitar exenciones varían de un lugar a otro.
La medida plantea acciones contra estados y condados que no permitan determinadas exenciones por motivos religiosos o de convicciones personales. También contempla que el Gobierno federal pueda retener fondos de estados que no adopten sus recomendaciones.
California, Connecticut, Maine y Nueva York no permiten que las familias soliciten exenciones de los requisitos escolares de vacunación por motivos religiosos o de convicciones personales. En Virginia Occidental existen actualmente impugnaciones legales relacionadas con su política sobre las exenciones religiosas.
Los estados que no permiten exenciones por convicciones personales registran, según la información citada por los expertos, tasas de vacunación más altas y menos brotes de enfermedades prevenibles mediante vacunas.
Los médicos también han advertido sobre el efecto que la discusión puede tener en la decisión de algunas familias. Matthias afirmó que ya observa consecuencias en su consulta, ubicada cerca de Spartanburg, Carolina del Sur, donde este año se registró un brote de sarampión.
La pediatra contó que varios padres llevaron a sus bebés para recibir vacunas siguiendo un calendario acelerado porque temían que los menores se enfermaran antes de recibir la primera dosis de MMR.
Matthias también indicó que durante el último año atendió más casos de tos ferina y varicela de los que recuerda haber visto anteriormente en su consulta. A su juicio, un aumento de las dudas frente a la vacunación puede provocar que algunos padres retrasen las dosis y que aparezcan más brotes.
El investigador Peter Hotez, del Instituto Baker de la Universidad Rice, también cuestionó el impacto de la medida sobre la confianza en las vacunas. Hotez sostuvo que las inmunizaciones infantiles han contribuido a reducir las enfermedades para las que fueron desarrolladas.
Por ahora, las familias deben seguir las recomendaciones de vacunación que se encuentran vigentes y consultar con los profesionales de salud antes de modificar el esquema de sus hijos. El decreto no cambia de manera inmediata el calendario utilizado actualmente, mientras continúan los procesos administrativos y las posibles disputas legales.
¿El decreto cambia de inmediato el calendario de vacunación infantil?
No. La firma del decreto no modifica automáticamente el calendario vigente de los CDC. Los cambios planteados tendrían que avanzar mediante los procedimientos correspondientes y podrían tardar meses o años en concretarse.
¿Las vacunas infantiles seguirán cubiertas por los seguros?
Por el momento, sí. Blue Cross Blue Shield y CVS informaron que continuaban cubriendo las vacunas pediátricas recomendadas por los CDC sin copagos, mientras analizaban las disposiciones del decreto.
¿Por qué preocupa separar las vacunas combinadas?
Los pediatras señalan que separar vacunas como la MMR o la MMRV aumentaría el número de inyecciones y consultas necesarias. Para algunas familias, esto podría dificultar completar a tiempo todas las dosis previstas en el esquema de vacunación.