Un nuevo ataque militar de Estados Unidos contra una embarcación sospechosa de narcotráfico en el Pacífico oriental dejó tres presuntos narcotraficantes muertos, según informó el Comando Sur estadounidense. La operación ocurrió el 16 de abril de 2026, cuando fuerzas militares atacaron un barco que, según Washington, estaba vinculado a organizaciones calificadas como “narco-terroristas”.
De acuerdo con el reporte oficial, la operación se realizó en una ruta marítima utilizada por redes de tráfico de drogas hacia Norteamérica. Las autoridades estadounidenses señalaron que ningún militar resultó herido, aunque no se entregaron detalles sobre la identidad de los fallecidos ni sobre el tipo de armamento utilizado.
Este operativo se produjo apenas días después de otros ataques similares en la misma región. El 14 de abril de 2026, el ejército de Estados Unidos informó la muerte de cuatro personas en otra embarcación sospechosa en el Pacífico, mientras que el 13 de abril de 2026 se reportó otro bombardeo contra un barco que dejó dos muertos, dentro de la misma campaña militar.
Todos estos hechos forman parte de la Operación Lanza del Sur (Southern Spear), una ofensiva militar iniciada por Washington el 1 de septiembre de 2025 para interceptar embarcaciones vinculadas al narcotráfico en el Caribe y el Pacífico. La estrategia combina vigilancia naval, ataques aéreos y operaciones de interdicción para desmantelar redes marítimas de tráfico de drogas hacia Estados Unidos.
La campaña comenzó con su primer ataque el 2 de septiembre de 2025, cuando fuerzas estadounidenses destruyeron una embarcación que supuestamente transportaba droga y murieron 11 personas. Posteriormente, el 15 de septiembre de 2025 se registró un segundo ataque con tres muertos, seguido de otro el 19 de septiembre de 2025 que también dejó tres fallecidos.
Con el paso de los meses, las operaciones se expandieron del Caribe al Pacífico. El 22 de octubre de 2025 se reportó uno de los primeros ataques en ese océano con dos muertos, seguido de otro el 22 de octubre de 2025 que dejó tres víctimas, y de una serie de bombardeos el 27 de octubre de 2025 contra varias embarcaciones que provocaron al menos 14 fallecidos.
Las cifras de la ofensiva continúan aumentando. Distintos recuentos indican que, desde el inicio de la operación, se han registrado decenas de ataques contra embarcaciones sospechosas, con más de 170 personas muertas en estos bombardeos hasta abril de 2026, lo que ha convertido la campaña en una de las más intensas operaciones marítimas contra el narcotráfico en la región.
La estrategia, sin embargo, ha generado controversia internacional. Organizaciones de derechos humanos y expertos legales han cuestionado la legalidad de estos ataques, argumentando que podrían constituir ejecuciones extrajudiciales, ya que en algunos casos no se ha presentado evidencia pública de que las víctimas estuvieran realmente vinculadas al narcotráfico. Mientras tanto, el gobierno estadounidense defiende la operación como parte de su guerra contra las redes criminales transnacionales que operan en América Latina.