Oliva Díaz Granados, presidenta de la Cámara de Comercio Colombo Ecuatoriana, afirmó en La FM que la situación entre los dos países vecinos debe resolverse mediante un control más efectivo en la frontera, sin afectar al sector real de la economía. En entrevista, explicó que el origen del problema está en dinámicas ilegales en la zona limítrofe y en las medidas comerciales que hoy impactan el intercambio bilateral.
Señaló que la frontera presenta condiciones que facilitan actividades irregulares. “Este es un tema que tiene su origen en una necesidad real de ambos países por establecer un control más efectivo en la frontera”, expresó. Indicó que se trata de una zona selvática con múltiples pasos informales. “Al ser una zona de selva con múltiples trochas, existe un tráfico permanente, minería ilegal y contrabando de mercancías que afecta al sector real de la economía”, afirmó durante la conversación radial.
¿Cómo proponen los empresarios fortalecer el control en la frontera?
La presidenta de la Cámara Colombo Ecuatoriana explicó que la solución debe concentrarse en la acción coordinada de las autoridades. “La solución debe ser militar, policial y de las entidades de control en la frontera, utilizando las herramientas y ejércitos que ya poseen los países”, sostuvo. Agregó que ese esfuerzo no puede trasladar el costo a quienes desarrollan actividades productivas. “Pero sin castigar al sector real de la economía”, dijo al referirse al impacto que podrían tener decisiones no focalizadas.
Consultada sobre una posible reunión entre los presidentes, Díaz Granados indicó que el llamado del sector productivo es directo. “Estamos aquí como voceros de los empresarios pidiéndole a los gobernantes que se pongan de acuerdo en el control militar y policial fronterizo”, afirmó. Según explicó, el enfoque debe estar en la seguridad de la zona y no en medidas que afecten el comercio formal entre ambas naciones.
La directiva también se refirió a las decisiones comerciales que se han tomado. “Es fundamental que no se sigan escalando las retaliaciones de aranceles que existen actualmente entre ambas naciones”, manifestó. A su juicio, estas acciones generan efectos directos sobre las empresas que dependen del intercambio binacional. Añadió que la situación requiere una respuesta en el corto plazo. “Esto requiere una solución antes del primero de febrero”, señaló.
¿Qué piden los empresarios frente a los aranceles y el comercio bilateral?
Oliva Díaz Granados indicó que existen esfuerzos desde distintos sectores para normalizar la relación. “Hay parlamentarios y empresarios muy importantes de ambas naciones trabajando para que los presidentes desescalen estas medidas”, explicó. Según su planteamiento, el objetivo es que las decisiones no sigan afectando los flujos comerciales ni a los actores productivos que operan a ambos lados de la frontera.
La presidenta de la Cámara Colombo Ecuatoriana insistió en que el propósito central es retomar el funcionamiento regular del intercambio. “El objetivo es que todo vuelva a la normalidad entre estos dos países hermanos que tradicionalmente mantienen un comercio muy importante que debe seguir adelante”, afirmó. También, reiteró que la relación económica es un componente que debe preservarse mientras se refuerza el control institucional en la zona limítrofe.
Díaz Granados sostuvo que el equilibrio entre seguridad y comercio es el eje de la propuesta del sector empresarial. Afirmó que el control debe enfocarse en combatir las actividades ilegales, mientras se protege la operación de las empresas formales. Reiteró que el mensaje a los gobiernos es avanzar en coordinación fronteriza, frenar la escalada de medidas arancelarias y permitir que el intercambio entre ambos países continúe bajo reglas claras y con presencia efectiva de las autoridades en la frontera.
*Este contenido fue escrito y producido por una inteligencia artificial bajo supervisión y curaduría de un periodista de La FM.