La más reciente encuesta Latam Pulse Venezuela – febrero de 2026, elaborada por AtlasIntel en alianza con Bloomberg, reveló los efectos tras la captura de Nicolás Maduro en la percepción política de los venezolanos y la aprobación o rechazo de la gestión de la mandataria interina, Delcy Rodríguez.
El estudio realizado entre el 19 y el 25 de febrero con 2.336 encuestados y margen de error de ±2 puntos porcentuales, también abordó temas como las principales preocupaciones de los venezolanos y su percepción sobre la democracia.
Delcy Rodríguez: aumento de imagen positiva
La encuesta muestra que Delcy Rodríguez ha ganado terreno considerablemente si se le compara con Nicolás Maduro.
Su imagen positiva es del 37%, mientras que la negativa del 44.3% y hay un 18.7% de indecisos.
Los cruces demográficos evidencian diferencias claras mayor valoración positiva entre sectores que priorizan estabilidad y gobernabilidad y niveles más críticos entre votantes opositores y jóvenes urbanos.
El estudio señala que la percepción presidencial está profundamente vinculada a tres factores: recuperación económica, ampliación de libertades civiles y manejo del periodo posterior al arresto de Maduro.
La figura de Marco Rubio
El político mejor valorado por los venezolanos es el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio, quien alcanza un 57 % de opinión positiva frente a solo un 22 % negativa, lo que le otorga un índice de favorabilidad de +35.
El resultado representa una señal clara del respaldo ciudadano a la política exterior de Estados Unidos hacia Caracas y evidencia la creciente legitimidad que ha adquirido Washington en el proceso político venezolano posterior a la caída del antiguo régimen.
Detrás de Rubio aparecen dos figuras con niveles prácticamente idénticos de apoyo: el presidente estadounidense Donald Trump y la líder opositora María Corina Machado.
Trump registra un 53 % de imagen positiva frente a un 25 % negativa, mientras Machado obtiene un 56 % positiva y un 28 % negativa; ambos alcanzan un índice de favorabilidad de +28.
La encuesta sugiere que para amplios sectores de la población, ambos representan la posibilidad de consolidar el cambio político iniciado tras la salida de Maduro, aunque desde ámbitos distintos: uno como actor internacional decisivo y la otra como referente interno del antichavismo.
El contraste más fuerte aparece precisamente en la evaluación del liderazgo anterior. Nicolás Maduro presenta un índice de favorabilidad de –42, mientras que su esposa obtiene un resultado ligeramente menos negativo, de –36, cifras que reflejan el desgaste profundo del chavismo tradicional tras años de crisis política y económica.
Dentro del oficialismo actual, el dirigente más impopular es el ministro del Interior, Diosdado Cabello, quien alcanza una favorabilidad de –50, consolidándose como una de las figuras con mayor rechazo público.
La antigua oposición, rezagada
La encuesta también evidencia el colapso político de la vieja oposición venezolana. Dirigentes que durante años encabezaron el intento de transición democrática aparecen ahora entre los peor evaluados por la ciudadanía.
Leopoldo López obtiene un índice de aprobación de –65, mientras Henrique Capriles y Juan Guaidó registran –74 cada uno, con niveles de imagen positiva de un solo dígito.
El estudio sugiere que el fracaso en desplazar al chavismo durante el periodo anterior continúa pesando en la percepción pública.
El sondeo refleja además un marcado optimismo sobre el futuro inmediato del país. El 78 % de los venezolanos cree que la economía mejorará en los próximos seis meses, frente a apenas un 5 % que espera un deterioro.
Ese clima se combina con un amplio respaldo al papel estadounidense tras el arresto de Maduro: el 62,4 % considera positiva la mayor influencia de Washington en el gobierno venezolano, cerca del 20 % la evalúa como neutral y solo el 7,4 % la percibe negativamente. Apenas el 3,6 % de los encuestados cree que el país está peor que durante el mandato anterior.