Serguéi Lavrov y Mike Pompeo
Serguéi Lavrov y Mike Pompeo.
AFP
6 Mayo 2019 05:46 PM

Ni EE.UU. ni Rusia son partidarios de intervención militar en Venezuela

Así lo aseguró el ministro ruso de relaciones exteriores, Serguéi Lavrov.
Daniela
Henao Cardozo
@CHenaodaniela

El secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, y el ministro ruso de relaciones exteriores, Serguéi Lavrov, evidenciaron en Finlandia sus diferencias sobre la crisis política de Venezuela, con el único punto en común: ninguno de los dos es partidario, por el momento, de una intervención militar en el país. 

Pompeo y Lavrov mantuvieron en Rovaniemi, capital de Laponia, la primera reunión cara a cara desde la cumbre Estados Undios-Rusia de Helsinki del pasado julio, la primera y única que han celebrado hasta la fecha los presidente de ambos países, Donald Trump y Vladímir Putin.

Antes de llegar a Finlandia, a reunirse con Lavrov, el secretario de Estado estadounidense dijo a la prensa que lo acompañaban que el presidente venezolano Nicolás Maduro todavía manda en el país, pero ya no tiene la capacidad para gobernar.

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"Maduro debe ver que esto se está desmoronando. Como ya dije antes, él todavía manda, pero de ninguna manera puede gobernar", declaró Pompeo a los periodistas. 

Pompeo definió la posición actual de Maduro como "endeble", pese a haber logrado el respaldo mayoritario del Ejército venezolano en el reciente levantamiento impulsado por el líder opositor Juan Guaidó, reconocido como presidente interino de Venezuela por más de medio centenar de países.

"Esta semana, aunque Maduro logró mantener el control del Ejército en algunos aspectos, hubo muchos militares que se fueron, incluido un oficial de inteligencia de alto rango estrechamente conectado a él y con su predecesor Hugo Chávez", dijo Pompeo.

Pero al término de este encuentro, celebrado en el marco de una reunión ministerial del Consejo Ártico, el canciller ruso, Serguéi Lavrov reiteró a la prensa que Rusia se opone totalmente a una intervención militar en Venezuela apoyada por Estados Unidos y advirtió que una operación de esta índole sería "catastrófica e injustificada".

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"Estamos categóricamente en contra de una intervención militar. El uso de la fuerza solo puede ser autorizado por el Consejo de Seguridad de la ONU o utilizada en respuesta a una agresión contra un Estado soberano. En Venezuela no se observa nada parecido a esto", afirmó Lavrov.

Tras esta reunión, que Lavrov calificó de "buena y constructiva", el jefe de la diplomacia rusa señaló que no ha encontrado ningún país, incluido Estados Unidos, que realmente esté a favor de resolver la crisis venezolana mediante una intervención armada.

"Partiendo de mis contactos con mis colegas estadounidenses y otros, europeos, latinoamericanos, no veo partidarios de una solución militar imprudente. Espero que todos compartamos esta visión", dijo.

En su opinión, el encuentro con Pompeo ha supuesto "un paso adelante" respecto a la conversación telefónica que mantuvieron dos días atrás Putin y Trump, quienes acordaron reunirse de nuevo cuando tengan la posibilidad.

Venezuela es uno de los puntos de fricción más calientes entre Estados Unidos y Rusia, ya que Washington lidera el respaldo internacional a Guaidó, quien se proclamó presidente encargado de Venezuela en enero pasado, mientras que Moscú es un firme aliado de Maduro.

Ambos se acusan mutuamente de injerir en la política venezolana para situar al país bajo su esfera de influencia.

A finales de marzo, Rusia envió a Venezuela dos aviones con un centenar de militares comandados por el mayor general Vasili Tonkoshkurov, jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra ruso.

Según Lavrov, la presencia en Venezuela de estas fuerzas rusas obedece simplemente a labores de mantenimiento de los equipos técnico-militares que Moscú entregó al país sudamericano, en virtud de un acuerdo de cooperación firmado en 2001 con Chávez.

No obstante, Washington calificó el despliegue ruso de "amenaza directa" dirigida a apoyar el régimen de Maduro y defender los intereses de Moscú en Venezuela, país en con el que mantiene importantes vínculos comerciales y financieros.

Estados Unidos ha advertido en varias ocasiones que no descarta ningún medio, incluida una intervención militar, para expulsar del poder a Maduro y restaurar la democracia en Venezuela.