31 Dic 2015 12:26 PM

Fiestas de año nuevo en Europa, marcadas por el temor a atentados

Europa se prepara para recibir el nuevo año con un importante dispositivo de seguridad frente al riesgo de nuevos atentados, tan solo unas semanas después de los mortíferos ataques de París.
En Bruselas, las celebraciones han sido anuladas después de que seis personas fueron detenidas el jueves por amenazas de atacar la ciudad durante las fiestas de fin de año.
 
Por otro lado, París aún en estado de shock por las masacres del 13 de noviembre (130 muertos), prevé por su parte un enorme despliegue policial y militar para la noche de San Silvestre.
 
Pese a esta amenaza, en Asia, en Oriente Medio, en África, en Europa y finalmente en América, millones de personas celebrarán en las calles las doce campanadas de medianoche entre fuegos artificiales, conciertos y espectáculos de luz.
 
A causa de la diferencia horaria, el derroche de efectos pirotécnicos por encima del icónico puente de la bahía de Sídney y de su Ópera fue el primer gran espectáculo de Año Nuevo. 
 
La mayor ciudad de Australia, donde se han visto los primeros fuegos artificiales desde las 9:00 pm, hora local, organizó este año los festejos aún más a lo grande, desembolsando 7 millones de dólares australianos (4,6 millones de euros) para 12 minutos de espectáculo.
 
"Esto mejora cada año", resumió el alcalde de Sídney, Clover Moore, que prometió 2.400 cohetes adicionales lanzados desde el puente de Sídney y una "infinidad de efectos nuevos". En total, siete toneladas de artilugios pirotécnicos iluminaron el cielo de esta ciudad australiana.
 
En París, todavía traumatizada por los atentados, estarán prohibidos los espectáculos de fuegos artificiales por "decencia", según el entorno de la alcaldesa Anne Hidalgo.
 
La tradicional celebración de año nuevo en los Campos Elíseos se mantiene pero con sobriedad y 1.600 policías y gendarmes para vigilar la famosa avenida.
 
Estoy "decidido a hacerlo todo para proteger a los franceses", dijo el presidente francés François Hollande en un mensaje.
 
 
Unos 11.000 policías, militares y bomberos, frente a los 9.000 en 2014, serán desplegados en la capital de Francia y alrededores, según el prefecto de la policía.
 
"No podíamos no hacer nada. (...) Después de lo que  nuestra ciudad ha vivido, debemos enviar un mensaje al mundo: 'París sigue en pie'", justificó Hidalgo en el semanario Journal du Dimanche (JDD).
 
"Más vale no correr riesgos", explicó por su parte el alcalde de Bruselas, Yvan Mayeur, al anunciar la anulación de los fuegos artificiales previstos en el centro de la ciudad tras las nuevas detenciones.
 
Muchos otros países pusieron en alerta máxima a sus fuerzas del orden, como Turquía, donde se frustró un atentado suicida en Ankara.
 
La emblemática Plaza Roja de Moscú, tradicional punto de encuentro en Año Nuevo, permanecerá, por primera vez cerrada al público por temor también a un atentado.
 
En Madrid, donde se prevé un dispositivo de seguridad sin precedentes, la policía limitará a 25.000 el número de personas autorizadas a tomar las doce uvas a medianoche en la Puerta del Sol, mientras que, en Londres, cerca de 3.000 policías vigilarán los tradicionales fuegos artificiales a orillas del Támesis.
 
En Berlín, la canciller Angela Merkel se mantuvo firme en su controvertida política de puertas abiertas para los migrantes, afirmando en su mensaje que su llegada constituye "una oportunidad" para Alemania.