El ataque perpetrado por Estados Unidos a Irán, con apoyo militar de Israel, ha dejado, hasta el momento 200 personas muertas en territorio iraní. Esta acción ha sido calificada como necesaria, según Trump, para mantener la paz en el mundo.
Tras ese nuevo escenario de confrontación, el posible bloqueo del estrecho de Ormuz, un paso marítimo por el que hoy centenares de barcos movilizan combustibles fósiles, ha encendido las alarmas de los mercados globales.
Juan Falkonerth, analista internacional, explicó entrevista con La FM, las consecuencias de un posible cierre del estrecho teniendo en cuenta la crisis de seguridad que existe por el ataque aéreo del 28 de febrero de 2026. "Este Estrecho de Ormuz sigue siendo el paso marítimo más crítico del planeta para el flujo de hidrocarburos", dijo el experto, indicando que geográficamente es un punto de alta relevancia: "Es un corredor que une el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán, con Irán vigilando desde el norte y Omán junto a los Emiratos Árabes controlando el sur".
Por ese punto del planeta, explicó, sale alrededor del 20% de todo el petróleo crudo que se mueve en el mundo, siendo casi 20 millones de barriles los que son exportados diariamente. Lo mismo ocurre con el gas natural licuado. "Los principales exportadores que dependen de esta ruta son Arabia Saudita, Emiratos Árabes, Irak, Kuwait, Catar e, irónicamente, el propio Irán", indicó.

¿Cuál es la importancia del crudo que sale de Oriente Medio?
Para Falkonerth, este punto tiene una gran importancia para el mercado mundial, ya que si es bloqueado "o simplemente se vuelve inseguro por amenazas o enfrentamientos, los precios del petróleo y el gas se disparan en cuestión de horas". Las consecuencias directas serían la inflación, la ruptura de cadenas en materia de suministros y "economías enteras tambaleando, sobre todo en Asia (China, India, Japón, Corea del Sur) y en Europa, que no tienen alternativas rápidas ni baratas para sustituir ese volumen".
El analista agregó que, "este cuello de botella se convierte en el factor que puede decidir si la escalada se queda regional o se convierte en un problema global de energía y seguridad".
Otros puntos de análisis del conflicto en Oriente Medio
Otro papel clave en este espacio es la función de los aliados del país miembro de la región. Para Falkonerth estos países podrían no pasar de las condenas diplomáticas, teniendo en cuenta el poderío armamentístico de Estados Unidos.
Sin embargo, advierte, las probabilidades de que grupos fundamentalistas promovidos por Irán, como Hamás, Hezbolá, la Yihad Islámica Palestina y los hutíes, "intenten acciones terroristas contra poblaciones civiles israelíes y estadounidenses, en línea con su historial de ataques cobardes que no respetan la vida inocente ni demuestran capacidad para enfrentar bases militares directamente".
Estados Unidos ya ha advertido que la escalada de violencia se prolongará varios días, incluyendo no solo operaciones legítimas de los ejércitos de EE.UU. e Israel, sino también respuestas de estos grupos. Este último punto es de relevancia, el analista augura que podrían venir "días difíciles, pero potencialmente determinantes: muchas veces, la conquista de la paz y la libertad surge de acciones militares decididas y estratégicas".

Los intereses de Estados Unidos
Trump lo advirtió, buscan detener la avanzada armamentística de Irán, y de paso derrocar un régimen opresivo. El primer punto se basa especialmente en el enriquecimiento de uranio a niveles bélicos. Falkonerth advierte que Estados Unidos tiene experiencias previas en ese tipo de conflictos, como en Irak y Afganistán, que "muestran los riesgos y costos de intervenciones terrestres prolongadas que no lograron transiciones estables. Todo indica que, similar a lo ocurrido recientemente en Venezuela, será el pueblo iraní quien determine el camino hacia un sistema renovado. Solo el tiempo lo confirmará".
El pueblo iraní está inconforme con el actual gobierno, calificado como régimen por occidente, pues está instalado desde la década de 1980 y ha tenido dos líderes supremos. Este régimen ha perseguido con furia las manifestaciones en el país, "durante décadas, este sistema teocrático-autoritario ha generado profundo descontento y malestar social. El ayatolá Ali Khamenei, como Líder Supremo desde 1989, es el principal responsable de la tragedia que atraviesa Irán", aseguró Juan Falkonerth.