Se trata de un paquete de ayuda de US$1.000 millones que tiene como fin combatir el terrorismo, acabar con los grupos narcoterroristas e impulsar la economía bilateral.
Durante una entrevista con NTN24, el abogado José Amalio Graterol aseguró que la Fiscalía estadounidense llegaría a esta etapa con un conjunto de pruebas.