Hace algunos días, habitantes de Fredonia, Jericó, Támesis y La Pintada en el Suroeste antioqueño, enviaron una carta a la cúpula del Gobierno nacional con un mensaje directo: quieren que el proyecto de cobre Quebradona se haga realidad.
En el escrito, varios los habitantes de esas localidades, se dirigieron al presidente Abelardo de la Espriella, a la ministra de Minas y Energía, María Nohemí Arboleda, al ministro de Ambiente, Fabio Arjona Hincapié, y al presidente de la Agencia Nacional de Minería, Juan Camilo Valencia. Además le Enviaron copia de éste al gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón.
Un respaldo escrito a mano
La carta va acompañada de 55 planillas con nombre, cédula, municipio y firma manuscrita. Quienes suscriben se presentan como vecinos, comerciantes, agricultores y trabajadores de la región. Dicen haber elegido el derecho de petición y la recolección de firmas en lugar de bloqueos, manifestaciones o campañas en redes sociales.
Sin embargo, algunas comunidades que se sumaron a esta iniciativa escrita, también han manifestado que la sobriedad con la que se encuentran solicitando esta petición ante las entidades gubernamentales locales y nacionales, les reste atención. Sin embargo, ellas sostienen a su vez que usar mecanismos pacíficos e institucionales no debería significar ser escuchados menos que otros sectores de la economía.
La disputa por los números
El texto responde a un relato de oposición reforzado por un listado, difundido por un medio regional en los últimos meses, que presenta a 281 organizaciones contrarias al proyecto minero.
Por su parte, los firmantes cuestionan su peso. Afirman que buena parte de esos nombres son establecimientos comerciales, fincas, hoteles y negocios locales sin vocación ni experiencia en asuntos ambientales o mineros.
Por eso, para los habitantes que respaldan la iniciativa minera, la lista de las personas que están en contra de Quebradona, que es un yacimiento subterráneo de cobre, oro y plata a cargo de AngloGold Ashanti a través de su filial Minera de Cobre, no refleja una posición institucional informada ni el sentir de la mayoría. Su réplica es que también se oiga a quienes respaldan la minería responsable con nombre propio y firma.
Cuatro peticiones concretas
Esto es lo que los firmantes le están solicitando al Gobierno: Escuchar directamente a las comunidades que apoyan el proyecto, en espacios formales de diálogo, impulsar una política minera que reconozca el cobre colombiano como motor de desarrollo regional y nacional y dar continuidad a Quebradona dentro del marco legal vigente y con el máximo rigor técnico y ambiental, para que deje de ser usado como bandera electoral por quienes buscan votos y cargos a costa del futuro de la región.
Así mismo, lo que buscan los ciudadanos de esta subregión antioqueña, es abrir espacios de atención en los despachos del Gobierno para que su voz tenga la misma acogida que otras formas de manifestación. Los habitantes de Fredonia, Jericó, Támesis y La Pintada concluyen su escrito con la expectativa de obtener una pronta respuesta por parte de los Gobiernos departamental y nacional, y la posibilidad de un oportuno encuentro con sus voceros.
Claves de la noticia:
¿Qué esperan los firmantes de Quebradona?
Lo ven como una oportunidad histórica de empleo formal, encadenamientos productivos, inversión social y desarrollo económico para sus municipios y para Antioquia.
¿Piden que el proyecto avance sin controles?
No. Piden que continúe dentro del marco legal vigente y con el máximo rigor técnico y ambiental.
¿Es la primera vez que se pronuncian así?
No. Aseguran que en otras oportunidades ya hicieron llegar al Gobierno cartas de la misma naturaleza.