Durante el congreso de Asofondos 2026, el presidente del Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF), Juan Carlos Ramírez, advirtió que el próximo gobierno, sin importar su orientación política, enfrentará la necesidad de realizar un ajuste fiscal cercano al 4% del PIB, con el fin de recuperar la sostenibilidad de las finanzas públicas y evitar riesgos de default.
Advertencia fiscal del CARF
En el marco del congreso, Juan Carlos Ramírez señaló que el país enfrenta un escenario fiscal exigente que deberá ser atendido por la próxima administración. Según explicó, el ajuste requerido no tiene precedentes recientes en Colombia.
“En la situación a la cual estará enfrentado el próximo gobierno, cualquiera que sea su signo político, será el de unos ajustes en las finanzas públicas de alrededor de 4% del PIB. Eso es un ajuste tremendo”, afirmó.
El presidente del CARF indicó que, históricamente, los ajustes fiscales en el país han sido significativamente menores. “Cuando más, cuando Colombia ha tenido ajustes intensos, no han llegado ni siquiera a un punto del PIB por año. Ahora habría que hacer ese esfuerzo durante cuatro años, por lo menos”, agregó.
En esa línea, advirtió que incluso cumpliendo con un ajuste del PIB y respetando la regla fiscal, no se asegura la sostenibilidad de la deuda en el mediano plazo. "Tendremos que llegar a un nivelo de balance primario positivo de al menos un punto del PIB en forma sostenida durante 6 o 7 años para lograr una sostenibilidad", indicó.
Deuda y sostenibilidad
Ramírez explicó que el nivel de deuda pública se ubica alrededor del 80 % del PIB, un dato que, aunque no es nuevo, seguirá siendo central en la agenda económica.
Señaló que este contexto obliga a adoptar medidas que permitan recuperar la confianza en la sostenibilidad fiscal y evitar presiones sobre el financiamiento del Estado.
¿Cómo se haría el ajuste?
El presidente del CARF detalló que el ajuste deberá combinar diferentes herramientas fiscales. “Es un esfuerzo que obviamente debe estar compuesto en un esfuerzo por mayores ingresos, por menores gastos y por reducir la carga del servicio de la deuda, los intereses en un plan fiscal que sea factible y real y que convenza a los inversionistas”, sostuvo.
Asimismo, reiteró que la situación fiscal es compleja y requerirá decisiones estructurales. “La situación, por lo tanto, es muy difícil”, dijo.
Gradualidad y crecimiento económico
Ramírez advirtió que el ajuste no puede hacerse de manera abrupta debido a sus efectos sobre la actividad económica. “El choque no puede ser absolutamente abrupto porque si fuera abrupto tiene un impacto sobre crecimiento económico”, explicó.
En ese sentido, señaló que será necesario encontrar un balance entre la velocidad del ajuste y la necesidad de mantener el crecimiento. “La gradualidad debe ser fuerte, porque también es la forma como los mercados financieros podrían abaratar el costo del endeudamiento”, indicó.
Presiones de gasto y retos políticos
El presidente del CARF advirtió que el ajuste no se limitará a recortes, debido a las presiones estructurales del gasto público. “No va a ser solo llegar y recortar. Hay unas dinámicas del gasto en el sentido de compromisos del Estado colombiano en pensiones, en salud, en el sistema general de participaciones y la descentralización”, explicó.
Agregó que estas obligaciones hacen que parte del gasto sea difícil de modificar, por lo que el esfuerzo fiscal deberá contemplar también nuevas presiones.
Finalmente, señaló que el proceso requerirá respaldo político y técnico. “Va a requerir de mucho tacto, de mucho convencimiento político y un gran esfuerzo financiero”, concluyó.