La posibilidad de modificar temporalmente la hora oficial en Colombia volvió a ponerse sobre la mesa. La propuesta fue planteada por el exministro de Minas y Energía Amylkar Acosta, quien advirtió sobre las presiones que enfrenta actualmente el sistema eléctrico nacional por el aumento de la demanda y la llegada del fenómeno de El Niño.
Durante una entrevista en Tarde, pero Llego de La FM, el experto explicó que el país atraviesa un momento complejo en materia energética y aseguró que una medida similar ya fue aplicada en Colombia durante la crisis eléctrica de comienzos de la década de 1990.
¿Cómo funcionaría el cambio de hora en Colombia que proponen para evitar apagones?
De acuerdo con Acosta, la iniciativa consiste en adelantar los horarios de las actividades productivas, académicas y escolares para aprovechar más horas de luz solar y reducir el consumo de energía en los momentos de mayor demanda.
"Consiste básicamente en adelantar las actividades tanto del sector productivo como del sector universitario y escolar".
Según explicó, algunos centros educativos ya han comenzado a ajustar sus horarios para iniciar actividades más temprano.
"De esa manera se estaría aprovechando más horas de iluminación solar y esto contribuiría a reducir el consumo en las horas en donde más consumo se tiene, que son las llamadas horas pico".
El exministro señaló que esta medida permitiría disminuir la presión sobre el sistema eléctrico nacional, especialmente durante los momentos del día en los que se registra el mayor consumo.

¿Por qué surge la propuesta de cambiar el horario de Colombia?
La iniciativa fue planteada luego de que la demanda de energía alcanzara niveles récord en Colombia.
Según explicó Acosta, datos de XM muestran que durante mayo el crecimiento del consumo fue significativamente superior al registrado a comienzos de año.
"En el mes de mayo se llegó a alcanzar un consumo récord histórico de 259.92 gigavatios hora día".
A esto se suma la preocupación por la llegada del fenómeno de El Niño, que podría afectar la disponibilidad de agua para la generación hidroeléctrica.
"En condiciones de hidrología crítica, que es lo que se espera con la llegada del fenómeno del super Niño, la demanda de energía superaría los 260 gigavatios hora día".
¿Existe riesgo de apagones en Colombia?
Durante la entrevista, Acosta aseguró que el país enfrenta un escenario delicado y recordó recientes advertencias hechas por el Ministerio de Minas y Energía.
"Tenemos un riesgo inminente, y subrayo: inminente, de que se dé ese racionamiento".
El exministro explicó que actualmente existe un déficit en la oferta de energía firme debido al retraso de varios proyectos de generación y transmisión.
"Tenemos un déficit de aproximadamente un 2.3 % de oferta de energía en firme en el país".
Según dijo, la situación podría agravarse por la necesidad de almacenar agua en los embalses para enfrentar el fenómeno climático.

El problema también podría afectar el suministro de gas
Acosta advirtió que el país enfrenta una situación compleja porque las plantas térmicas tendrán que aumentar la generación de energía para compensar las restricciones de las hidroeléctricas.
Sin embargo, recordó que Colombia también enfrenta limitaciones en el suministro de gas natural.
"Estamos en una especie de tormenta perfecta".
Explicó que la infraestructura para importar gas opera cerca de su límite y que esto podría generar nuevas dificultades para el sistema energético.
"Nos vamos a ver abocados, y sería lo peor, no solamente al racionamiento en la prestación del servicio de energía sino también al racionamiento en el abastecimiento de gas natural en el país".
La propuesta también contempla tarifas diferenciales
Además del cambio temporal de horario, Acosta propuso implementar tarifas diferenciadas para incentivar el ahorro energético.
Según explicó, la idea es que los usuarios paguen menos durante las horas de menor demanda y más durante los momentos de mayor consumo.
"Esto incentivaría especialmente a las empresas para reprogramar su jornada laboral".
El objetivo sería reducir la presión sobre la red eléctrica y distribuir de manera más eficiente el consumo de energía a lo largo del día.