La Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) inició un nuevo proceso de control tributario enfocado en los pensionados del país con miras al año gravable 2026. La entidad busca que se verifique la información que está reportada por los contribuyentes y detectar posibles inconsistencias en los datos que se entregaron durante el proceso de declaración.
Aunque este grupo tiene algunas en materia tributaria, la DIAN advirtió que el incumplimiento de algunos trámites puede generar sanciones. Por ello, hizo un llamado a revisar la situación fiscal y evitar errores relacionados con el registro de la información.
El RUT, un requisito que no se puede pasar por alto
Uno de los aspectos principales en este proceso es la actualización del Registro Único Tributario (RUT). La entidad indicó que los pensionados deben confirmar que su información esté correcta, en especial el código 0020, que identifica los ingresos por pensión.
Este código permite diferenciar los ingresos pensionales de otros ingresos como los laborales o comerciales. Si no está actualizado, los sistemas pueden interpretar de forma incorrecta el origen de los ingresos, lo que puede generar alertas en los procesos de control.

Para el año 2026, la DIAN implementó mecanismos de cruce de información entre los datos reportados por los fondos de pensión y las declaraciones de renta. Esto permite identificar diferencias entre lo reportado por el contribuyente y la información disponible en las bases de datos.
Si el RUT no está actualizado, el sistema puede clasificar al contribuyente como omiso, lo que puede derivar en una sanción mínima de 10 UVT, equivalente a $524.000 para este año.
Declaración de renta: quiénes deben cumplir con esta obligación
La DIAN recordó que no todos los pensionados están exentos de presentar la declaración de renta, incluso si sus ingresos provienen de la mesada pensional. Existe una exención para pensiones inferiores a 1.000 UVT mensuales, pero esto no elimina la obligación en todos los casos.
La obligación de declarar depende de si el contribuyente superó ciertos topes durante el año gravable 2025. Entre estos se encuentran un patrimonio bruto igual o superior a $224.095.500, ingresos totales mayores a $69.718.600, consumos con tarjeta de crédito por encima de ese valor o consignaciones e inversiones que superen ese monto.
La entidad indicó que cada caso debe revisarse de manera individual, ya que algunos pensionados pueden cumplir con estos criterios sin identificarlo. No presentar la declaración cuando existe la obligación puede generar sanciones adicionales.

Documentos que se deben alistar con anticipación
Para el periodo de declaraciones que inicia en agosto, la DIAN recomendó reunir con anticipación los documentos necesarios. Esto permite organizar la información y facilitar el proceso de diligenciamiento.
Entre los principales soportes está el formulario 220, que corresponde al certificado de ingresos y retenciones expedido por el fondo de pensiones. Este documento permite verificar los valores reportados en la declaración.
También se deben incluir los certificados de activos, como extractos bancarios con corte al 31 de diciembre de 2025 y documentos relacionados con bienes inmuebles. Estos soportes son necesarios para determinar el patrimonio.
Además, se recomienda conservar los soportes de deducciones, como pagos de medicina prepagada o certificaciones de dependientes económicos. Estos documentos pueden ser utilizados en caso de tener otros ingresos.