En 2025, múltiples empresas han tenido que ajustar presupuestos, aplicar recortes de personal e incluso declararse en quiebra como consecuencia de diversos factores económicos y operativos. Este escenario ha impactado a distintos sectores, incluido el retail, donde los cambios en el consumo, el aumento de costos y la competencia han puesto presión sobre los modelos de negocio tradicionales.
El sector del calzado y la moda urbana no ha sido ajeno a este contexto. Un minorista estadounidense especializado en zapatillas y ropa urbana enfrentó dificultades para sostener su estructura financiera, lo que derivó en el cierre de la mayoría de sus tiendas físicas y en el inicio de un proceso de reorganización bajo la ley de bancarrota. Según la información disponible en su sitio oficial, la compañía contaba con más de 15 años de experiencia en la industria.
Origen de Soleply y su enfoque en la cultura sneaker
La empresa afectada es Soleply, fundada por Thomas Yoder y Dustin Billow como una tienda minorista estadounidense enfocada en zapatillas y ropa urbana de lujo. Según su presentación institucional, el equipo estaba conformado por personas que comenzaron como amantes de las zapatillas, interesadas en modelos exclusivos que, en muchos casos, resultaban difíciles de adquirir por su precio o disponibilidad.

Esa experiencia inicial llevó a la empresa a incursionar en el mundo de la reventa, un segmento que con el tiempo se consolidó como uno de los ejes de su operación. Tras años de construir relaciones y conocimiento del mercado, la compañía afirmó haberse posicionado como un actor especializado en este nicho, con un inventario propio que le permitía gestionar precios y disponibilidad de productos.
Marcas exclusivas y crecimiento del mercado de reventa
La cadena se especializaba en modelos considerados de alta demanda, como Nike Dunks, Air Jordan y Adidas Yeezy, además de otros lanzamientos asociados a la cultura sneaker. Este enfoque se dio en paralelo a la transformación de las zapatillas deportivas, que pasaron de estar ligadas al uso atlético a integrarse plenamente en la moda cotidiana y en dinámicas de consumo asociadas al valor de reventa.
El crecimiento del mercado de reventa de zapatillas estuvo impulsado por factores como inventarios limitados, lanzamientos frecuentes y el desarrollo de plataformas digitales que facilitaron la compraventa. Sin embargo, este mismo entorno incrementó la competencia, tanto entre tiendas físicas como entre operadores en línea, reduciendo márgenes y aumentando los riesgos financieros.
Bancarrota bajo el Capítulo 11 y cierre de tiendas

En marzo de 2025, la compañía presentó su solicitud de reorganización bajo el Capítulo 11. En documentos judiciales, señaló que la decisión estuvo relacionada con dificultades financieras derivadas de deuda a corto plazo con altos intereses, utilizada para financiar la expansión de tiendas físicas. Esta estrategia afectó el flujo de caja y generó problemas de inventario, lo que llevó al cierre de la mayoría de sus sucursales.
Aunque varias tiendas fueron rentables en su etapa inicial, el peso de los compromisos financieros terminó por afectar la operación. Pese a ello, la empresa indicó que su operación en línea y algunas tiendas físicas, como la ubicada en Nueva Jersey, podrían continuar funcionando. El caso refleja los desafíos actuales del mercado de zapatillas y del retail físico en un contexto marcado por cambios en el consumo y presiones financieras.