El Centro de Estudios de Energía Renovable y el Agua (Ceera) alertó sobre los efectos del Decreto 0044 de 2026 en el sector eléctrico, al señalar que las medidas adoptadas para enfrentar la crisis del sistema no corrigen las causas estructurales del problema y trasladan cargas financieras a los generadores.
El gremio indicó que el propio decreto reconoce un riesgo sistémico en el Mercado de Energía Mayorista, al advertir que comercializadores que representan entre el 39 y el 40 % de la demanda nacional presentan afectaciones financieras significativas.
Ceera señaló que esta situación se concentra con mayor fuerza en la región Caribe, particularmente en el caso de AIR-e, cuya operación, según el decreto, requeriría más de 5,4 billones de pesos en un año para sostener su funcionamiento e inversiones mínimas.
Pequeñas hidroeléctricas
El gremio advirtió que el decreto impone obligaciones homogéneas a todos los generadores, sin distinguir entre tecnologías ni escalas, lo que afecta de manera directa a proyectos de menor tamaño como las Pequeñas Centrales Hidroeléctricas.
Finalmente, Ceera reiteró que, aunque reconoce la gravedad de la coyuntura, las medidas deben resolver las causas estructurales de la crisis, preservar la estabilidad regulatoria y no comprometer la inversión ni la seguridad energética del país.
El Gobierno Nacional expidió un decreto legislativo en el marco del Estado de Emergencia Económica y Social con el que busca garantizar la continuidad del servicio público de energía eléctrica, en medio de la situación financiera que enfrenta Air-e, empresa intervenida que opera en la región Caribe.
La norma introduce nuevas cargas tributarias para los generadores de energía, medidas que, según análisis económicos, podrían tener efectos sobre el precio final de la energía para los usuarios.
Contribución parafiscal
El decreto establece la creación de una contribución parafiscal del 2,5 % sobre la utilidad antes de impuestos de las empresas generadoras de energía eléctrica. Este aporte se causará el 2 de febrero de 2026 y se pagará en dos momentos.
El primer desembolso, equivalente al 1,25 %, deberá realizarse en esa misma fecha con base en los estados financieros certificados de la vigencia 2024, como un abono imputable a la contribución definitiva.
El segundo pago, correspondiente al 1,25 % restante, se efectuará el 15 de mayo de 2026, una vez se presenten y aprueben los estados financieros consolidados de la vigencia 2025, tras la respectiva reliquidación.