La ministra de Agricultura, Martha Carvajalino, señaló que el Gobierno sostuvo reuniones con el gremio de la caña antes de que Ecuador anunciara la imposición de aranceles al azúcar colombiana, en las que ya se advertía una situación compleja en el marco de la Comunidad Andina de Naciones, por los altos ingresos de azúcar a ese país.
¿Habrá afectación al sector azucarero?
Al referirse directamente al impacto sobre el azúcar, Carvajalino reconoció que las decisiones comerciales en el sector agroalimentario tienen efectos tanto para los productores como para la industria.
“Las medidas comerciales que se toman en el comercio de los alimentos y agropecuarios tienen un impacto para productores y para la industria. Eso lo ha dicho el presidente Gustavo Petro”, sostuvo.
Sin embargo, aclaró que la intención del Gobierno no es cerrar el comercio entre ambos países. “Para nosotros la decisión no es cerrar el comercio, para nosotros es fortalecer el comercio”, subrayó.
Cabe mencionar que Asocaña manifestó su preocupación por los efectos que podría generar la guerra comercial con Ecuador, uno de los destinos más relevantes para las exportaciones de azúcar del país.
El gremio indicó que cualquier alteración en las condiciones comerciales con ese mercado tendría impacto directo sobre la cadena productiva de la caña.
De acuerdo con cifras de la Dian, entre 2023 y 2025 Ecuador se ubicó como el quinto destino de las exportaciones de azúcar colombiana, con un promedio anual cercano a 56.600 toneladas, lo que equivale a alrededor del 9,6 % del total exportado al mundo.
Medidas de reciprocidad adoptadas por Colombia
Carvajalino indicó que tras la decisión de Ecuador, el Gobierno colombiano adoptó medidas bajo el principio de reciprocidad, las cuales quedaron consignadas en un decreto del Ministerio de Comercio ya publicado.
“Lo que ha decidido el Gobierno nacional, y que ya está publicado en el decreto del Ministerio de Comercio, es bajo el principio de la retribución frente a esa imposición unilateral, acercarse a unas medidas en el sector agropecuario, entre otros”, señaló.
Según explicó, estas medidas no contemplan aranceles generalizados, sino que se concentran en productos específicos que ingresan desde Ecuador.
“No se trata de imponer medidas a todos los productos, sino a unas partidas específicas que ingresan de Ecuador en una reciprocidad arancelaria”, precisó.
Productos incluidos y restricciones fronterizas
La ministra detalló que dentro de las medidas adoptadas se encuentran productos como arroz y yuca, así como restricciones al ingreso terrestre por la frontera sur para determinadas partidas.
“Allí podemos encontrar arroz, yuca y otras partidas que se pueden consultar directamente en el decreto, además de una medida de restricción de ingreso terrestre por la frontera sur a unos productos específicos”, afirmó.
Indicó que estas decisiones también consideran la situación que atraviesa el sector arrocero, el cual, según dijo, viene siendo atendido por el Gobierno junto con productores e industria.
La ministra expresó que el Ejecutivo espera que se reactive el diálogo entre Colombia y Ecuador, para revisar las medidas adoptadas por ambos países y reducir los efectos sobre los sectores productivos.
La ministra también anunció que Colombia volverá a ser sede de un encuentro internacional de alto nivel en 2026 con la realización de la Segunda Conferencia Internacional sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural (CIRADR+20), que se llevará a cabo en Cartagena de Indias entre el 24 y el 28 de febrero.
La designación del país como anfitrión fue acogida en octubre de 2024 por el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial, luego de una propuesta presentada por el Gobierno colombiano.
Posteriormente, el Consejo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ratificó la decisión durante su sesión número 176, celebrada en diciembre del mismo año.
El encuentro internacional se plantea como un espacio de diálogo y cooperación para revisar los avances y desafíos de la reforma agraria y el desarrollo rural, en un escenario global marcado por brechas en el acceso a la tierra, los efectos del cambio climático, la degradación ambiental y las presiones sobre la seguridad y la soberanía alimentaria.
Desde la Cancillería se informó que se espera la participación de delegaciones de cerca de 100 países. Según la ministra de Agricultura, Martha Carvajalino, más de 60 delegaciones ya han confirmado su asistencia. La ciudad de Cartagena recibirá alrededor de 1.500 participantes, entre representantes de gobiernos, organismos internacionales, pueblos indígenas, comunidades afrodescendientes, organizaciones campesinas, mujeres rurales, jóvenes, academia y sector privado.