Las diferencias entre el Ministerio de Hacienda y el Banco de la República escalan tras la salida anticipada del ministro Germán Ávila de la última sesión de la Junta Directiva y su posterior anuncio de apartarse indefinidamente del organismo.
Advertencia por “choque institucional”
En medio del distanciamiento, el exviceministro de Hacienda, Juan Londoño, se refirió a la decisión del ministro Germán Ávila de retirarse de la sesión de la Junta y cuestionar públicamente la política monetaria.
En diálogo con La FM, Londoño aseguró que lo ocurrido constituye un hecho sin precedentes recientes. “Lo ocurrido con el ministro de Hacienda al levantarse de la sesión de la Junta del Banco de la República es el mayor choque institucional que hemos visto desde la Constitución del 91 en materia económica”, dijo.
Agregó que la situación tiene implicaciones de fondo. “Tiene una gravedad muy grande porque pone en entredicho la independencia del banco y la operatividad misma del banco”, señaló.
Impacto en mercados y deuda
El exviceministro también advirtió sobre las posibles consecuencias en la percepción de los mercados internacionales frente a Colombia.
Según explicó, “es antidemocrático y tiene una consecuencia, y es que los mercados se van a asustar (…) al no ver esa independencia y respeto por las instituciones nos van a cobrar más caro por la deuda que el país tiene que adquirir”.
En ese sentido, planteó que el episodio podría incidir en el costo del financiamiento del país en un contexto de alta sensibilidad económica.
Riesgo para el funcionamiento de la Junta
Uno de los puntos centrales de la advertencia tiene que ver con la operatividad de la Junta Directiva del Banco de la República si el ministro mantiene su decisión de no participar.
Londoño explicó que “si el ministro de Hacienda decide no volver a la Junta del Banco de la República, en principio esta no podría sesionar”, al recordar que el titular de la cartera es quien la preside y hace parte de sus miembros obligatorios.
Según indicó, esto podría derivar en un escenario de parálisis. “El país quedaría condenado a un statu quo en el cual no se puede tomar decisiones en materia de política monetaria y crediticia”.
Inflación y tasas de interés en el centro del debate
En medio de la discusión, el exviceministro se refirió al panorama inflacionario y a las decisiones recientes del Banco de la República.
Afirmó que “la inflación va a seguir creciendo” y defendió la decisión del Emisor de aumentar la tasa de referencia en 100 puntos básicos, señalando que fue una medida para contener las presiones inflacionarias.
Sin embargo, advirtió que factores externos e internos podrían mantener la incertidumbre. “Los choques externos que se están dando y la misma incertidumbre pueden hacer que las expectativas de inflación sigan creciendo”, aseguró.
Incluso mencionó posturas dentro del debate técnico que sugieren nuevas alzas en tasas de interés.
Eventuales implicaciones en escenarios de emergencia
Londoño también planteó escenarios en los que la falta de articulación entre el Ministerio y el Banco podría tener efectos operativos.
Señaló que ante una eventual necesidad de liquidez, “no lo podríamos hacer porque eso se hace con el concurso del Ministerio de Hacienda y el Banco de la República”, en referencia a mecanismos como el acceso a créditos internacionales.
Defensa de la independencia del Banco de la República
Finalmente, el exviceministro hizo un llamado a respaldar la institucionalidad del Emisor y cuestionó los señalamientos del ministro hacia los miembros de la Junta.
“Es muy grave (…) que esté atacando a las personas de la Junta del Banco de la República, diciéndoles que obedecen a intereses de particulares, porque eso no es cierto”, afirmó.
Concluyó que “hay que rodear y defender al Banco de la República (…) su obligación constitucional es mantener el poder adquisitivo (…) por eso la Constitución del 91 le dio esa independencia”.
Las declaraciones se dan luego de que el ministro Germán Ávila abandonara la más reciente sesión de la Junta Directiva del Banco de la República antes de su finalización y, posteriormente, manifestara en una rueda de prensa su desacuerdo con la política monetaria, además de anunciar su distanciamiento indefinido de ese órgano.
Este episodio ha intensificado las tensiones entre el Gobierno y el Emisor en un momento clave para las decisiones económicas del país.