Estudio revela qué tanto ahorran los colombianos

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La mayoría de las personas tiene una cultura cortoplazista. En gran parte, por el temor a que las metas no se concreten.

Un estudio realizado por la Unidad de Investigación de la cooperativa financiera Confiar a 1.800 personas de 11 subregiones del país (Bogotá, Antioquia, Boyacá, Cauca, Casanare y Pereira, entre otros) determinó que el 84% de los encuestados (1517) están ahorrando actualmente. Sin embargo 63 % prefiere ahorrar solo a 12 meses.

La encuesta fue aplicada en personas entre los estratos 1 y 5, y entre los 18 y los 70 años en promedio. Según las respuestas de la base social encuestada, la principal motivación para realizar un ahorro programado es estar preparado para el futuro (tranquilidad), información que se resalta en las subregiones Urabá (33%), Pereira (32%), Oriente (31%), Medellín (29%), Capital (32%) y Boyacá (32%); seguido de la cultura del ahorro donde se destacan el Suroeste (33%), Oriente (33%) y Boyacá (30%).

En general, la rentabilidad no es el primer atributo que tienen en cuenta a la hora de realizar un ahorro programado; de ahí la importancia de aprender “a vender el ahorro, no a comprarlo”, en otras palabras la esencia de ahorrar con paciencia y gastar con parsimonia.

De las 1.517 que ahorran, el 63% prefiere ahorrar a 12 meses, seguido de un 19% a 6 meses, lo que demuestra que los ciclos con los que se programan las personas no solo en el ahorro, sino en las actividades cotidianas que comúnmente son trimestrales, semestrales y anuales, relacionados con vacaciones, compras de regalos navideños y útiles escolares.

Este fenómeno, según John Edwin Baena, líder de Investigaciones de la cooperativa financiera Confiar y magíster en comportamiento del consumidor, se da porque “existe una cultura de la inmediatez tal vez no generalizada para todos los públicos, pero según los resultados obtenidos las personas tienden a programar sus metas cada vez en ciclos más cortos, en algunos casos por incertidumbre o por temor a que sus objetivos sean aplazados”.

Ante estos resultados Adriana Sánchez, formadora en cultura y finanzas solidarias de Confiar, explicó que otra de las posibles causas para este comportamiento cortoplacista está relacionado con la facilidad de las personas para enfocarse en objetivos cercanos, que sean más tangible. “Cuando se proyecta el ahorro a corto plazo, la persona funciona mejor y se enfoca mucho más fácil en cumplir con el objetivo, lo que le genera pasión, y nada más motivador que ver los resultados reales con mucha más rapidez. Cuando se inicia el ahorro hay una motivación, porque se quiere algo diferente, algo mejor y se empieza a tener claridad de lo que queremos”.

En contraste con la poca tendencia de ahorrar a plazos mayores de 12 meses, los encuestados señalaron que la principal motivación para un ahorro programado es estar preparado para el futuro (tranquilidad) información que se resalta en las subregiones Urabá (33%), Pereira (32%), Oriente (31%), Medellín (29%), Capital (32%) y Boyacá (32%); seguido de la cultura del ahorro donde se destacan el Suroeste (33%), Oriente (33%) y Boyacá (30%).

Es así como los resultados demuestran que la tranquilidad es el principal destino que tiene el ahorro programado, seguido de la vivienda, las vacaciones y la educación. Esto valida que durante el 2017 las personas comprendieron la importancia de ahorrar para la tranquilidad y muestra la necesidad que tienen las personas de sentirse seguras por medio de un respaldo económico o un activo como la vivienda.

Las personas encuestadas manifestaron que estarían dispuestas a realizar un ahorro programado por un período de cinco años en los siguientes casos: vejez (666 personas), educación (289 personas), viajes (264 personas) y vivienda (95 personas).

“Destacando que para las generaciones X y millennials la prioridad en el ahorro a largo plazo es la vejez, con un promedio de 44%. Esto evidencia que estas generaciones son conscientes de las posibles reformas en el sistema pensional del país, que traen consigo cada vez menos posibilidades de lograr una pensión por vejez”, puntualizó John Edwin Baena.

Las principales razones por las que las personas no ahorran son: gastos, bajos ingresos, prioridad en el pago de deudas, inestabilidad laboral, y en general una baja cultura de ahorro. Las personas que manifestaron no ahorrar, coinciden en la pregunta de elección hipotética de plazos con aquellas que si ahorran; lo que demuestra que las personas prefieren ahorrar en plazos de entre 6 y 12 meses. Sin embargo, estos resultados también evidencian que existe la intención de realizar ahorros a más de 24 meses, abriendo la posibilidad de generar nuevas estrategias con destinos y plazos dirigidos.

Esto posibilita el hecho de que las entidades financieras continúen desarrollando procesos educativos alrededor del fomento de la cultura del ahorro.