A pocas semanas de la primera vuelta presidencial del 31 de mayo, los hogares colombianos enfrentan un escenario económico marcado por la cautela. Las encuestas, los debates y las propuestas de campaña no solo están moviendo el panorama político, sino también las expectativas de inversionistas, bancos y consumidores. En este contexto, decisiones como comprar un electrodoméstico, financiar un viaje o asumir una nueva deuda pueden tener efectos más sensibles sobre el bolsillo.
El debate no pasa únicamente por quién llegará a la Casa de Nariño, sino por cómo la incertidumbre electoral suele influir en variables como el dólar, las tasas de interés y el consumo. Un análisis financiero de Crowe advierte que mayo será un mes para tomar decisiones financieras con más análisis y menos impulso, especialmente en un entorno donde el crédito sigue caro y la inflación aún presiona el gasto de los hogares.
Tasas altas, inflación y dólar: el combo que preocupa a los hogares
El panorama económico previo a las elecciones llega con señales mixtas. El Banco de la República mantuvo la tasa de referencia el pasado 30 de abril en 11,25 %, mientras que el DANE reportó que la inflación anual en abril alcanzó el 5,68 %, con un incremento mensual de 0,78 %. Además, el rubro de alimentos y bebidas no alcohólicas registró una variación mensual de 1,51 %, la más alta entre las divisiones de gasto.
A esto se suma el aumento del interés bancario corriente certificado por la Superintendencia Financiera de Colombia, que para mayo quedó en 18,78 % efectivo anual para créditos de consumo y ordinario, por encima del 17,84 % de abril. En otras palabras, endeudarse hoy implica asumir costos financieros considerablemente más altos.

El comportamiento del dólar también genera preocupación. La TRM del 8 de mayo de 2026 se ubicó en $3.729,27, una cifra que impacta directamente a quienes planean comprar productos importados, tecnología, vehículos, repuestos o tiquetes internacionales. Aunque el mercado cambiario siempre responde a factores globales, los periodos electorales suelen incrementar la sensibilidad frente a cualquier noticia política o económica.
Para Oscar Villarruel, socio de Crowe en Colombia, el principal riesgo no son las elecciones en sí mismas, sino las decisiones precipitadas. “El problema para los hogares no es que haya elecciones, sino tomar decisiones de crédito, ahorro o consumo como si el entorno no estuviera más sensible”, explicó el experto. Según Villarruel, una deuda mal calculada puede terminar afectando con mayor fuerza el presupuesto familiar en momentos de incertidumbre.
¿Conviene endeudarse antes de las elecciones?
La recomendación de los analistas no es frenar completamente las decisiones financieras, sino evaluar con más cuidado el costo real de cada obligación. En el caso de los créditos, Crowe insiste en que el error más frecuente es concentrarse únicamente en el valor de la cuota mensual y no en el monto total que se terminará pagando.
Villarruel advierte que los consumidores deben revisar la tasa efectiva anual, los seguros y los costos administrativos asociados al préstamo. Incluso, señala que en algunos casos estos cobros adicionales terminan siendo más costosos que los intereses mismos.
El análisis también plantea recomendaciones prácticas para el manejo cotidiano de las finanzas. En tarjetas de crédito, por ejemplo, se aconseja que gastos recurrentes como mercado, restaurantes o ropa se paguen a una sola cuota. Para compras de mayor valor —como televisores, neveras o computadores— el plazo no debería comprometer recursos destinados al arriendo, los servicios públicos o la alimentación.
En materia de ahorro e inversión, el mensaje es similar: actuar sin pánico. Aunque las tasas altas pueden volver atractivos productos como los CDT, los expertos recomiendan no inmovilizar dinero que podría necesitarse en el corto plazo para matrículas, salud, impuestos o emergencias.

Finalmente, el informe insiste en separar las necesidades reales de las compras motivadas por el temor. Expresiones como “todo va a subir” o “compre antes de que el dólar se dispare” pueden empujar decisiones impulsivas que terminan deteriorando las finanzas familiares.
Con un panorama político y económico todavía incierto, la principal recomendación es mantener liquidez, comparar antes de comprar y evitar asumir deudas innecesarias. En tiempos electorales, la mejor estrategia financiera sigue siendo la prudencia.