Uno de los bancos más reconocidos de Colombia dice adiós en redes sociales, como parte de su transición a una nueva etapa, después de casi 70 años de funcionar en todo el país. Se trata de Scotiabank Colpatria, que confirmó el cierre de su presencia digital con un mensaje en LinkedIn, en el que anunció su paso hacia la marca DAVIbank.
El movimiento ocurre en medio de la integración con Davivienda, proceso que se consolidó tras la operación realizada en 2025 y que ha implicado cambios en la estructura del sistema financiero colombiano.

Colpatria se despide de redes sociales
La despedida de Scotiabank Colpatria se materializó con una publicación en LinkedIn, red en la que la entidad mantenía comunicación institucional. A través de ese canal, el banco informó que el perfil dejaría de operar y que la interacción con los usuarios continuaría en los espacios digitales de DAVIbank Colombia.
En el mensaje difundido, la entidad señaló: “Este perfil es parte de nuestra historia, el futuro está en DAVIbank Colombia. Estamos a punto de completar nuestra mudanza digital. Queremos que sigas conectado con la información y el respaldo de siempre. ¡Te esperamos en nuestra nueva casa!”.

El contenido tuvo como objetivo orientar a los usuarios sobre el cambio de marca en canales digitales y evitar la pérdida de contacto con la información institucional del banco. La comunicación se centró en trasladar la audiencia hacia la nueva identidad, en línea con el proceso de transformación que atraviesa la entidad.
De igual forma, los perfiles oficiales en Instagram, Facebook y X ya cambiaron sus nombres, lo que confirma el retiro total de la marca en entornos digitales y el cierre de su ciclo en redes sociales bajo el nombre de Colpatria.
¿Por qué Colpatria se integró con Davivienda en Colombia?
La incorporación de Scotiabank Colpatria a Davivienda, concretada en diciembre de 2025, se debe a la decisión del grupo canadiense de enfocar sus operaciones en Norteamérica.
En ese proceso, Davivienda asumió los negocios de Scotiabank en Colombia, Panamá y Costa Rica, consolidándose como una de las entidades financieras más relevantes en la región.

Para la entidad colombiana, la operación representó una oportunidad de crecimiento dentro del sistema financiero, al incorporar activos y fortalecer su participación en segmentos clave como consumo y tarjetas de crédito. La adquisición le permitió ampliar su base de clientes y consolidar su posición frente a otros grupos.
El acuerdo, que comenzó en 2025, se tradujo en la integración de una de las carteras más relevantes del país en materia de crédito, heredada de Colpatria. Esto implicó no solo un aumento en volumen de negocio, sino también la necesidad de ajustar procesos tecnológicos y operativos para unificar la operación.