Tras la reciente reunión de la junta directiva de Ecopetrol que culminó sin haber logrado una decisión sobre la situación del presidente de la compañía, Ricardo Roa, acusado por hechos de corrupción, los accionistas minoritarios se pronunciaron y manifestaron su preocupación, argumentando que esta situación afecta la imagen y credibilidad de la estatal petrolera.
“No puede considerarse como un problema secundario, que no debe ser atendido con todo rigor, que la Fiscalía General de la Nación, luego de rigurosa investigación, haya acusado penalmente, por dos grandes actos de corrupción a Ricardo Roa, presidente de Ecopetrol. empresa que además cotiza en la bolsa de Colombia y de Nueva York”, cita la misiva.
Igualmente, indican que la no renuncia de Roa desvaloriza la imagen corporativa y esto tiene impactos en las inversiones, pues consideran que Ecopetrol pierde credibilidad: "esta situación impide que el presidente de la empresa, la junta directiva y sus trabajadores se concentren en sus deberes”, aseguran.
También cuestionaron que en el amparo de la presunción de inocencia, el Gobierno siga manteniendo a Ricardo Roa, quien no está obligado a renunciar.
“...es inaceptable el argumento de la presunción de inocencia (…) es obvio que esa forma de pensar es contraria al interés de los colombianos y de Colombia”, reseña el comunicado.
Finalmente los accionistas cuestionaron a la junta directiva de Ecopetrol por no pedirle la renuncia a Ricardo Roca, “porque el presidente Gustavo Petro no la ha pedido y porque los integrantes de la misma son petristas”.
“Pues es notorio que esa lógica política de respaldarlo, como la suya de sostenerlo en el cargo, también es contraria al interés nacional. Y es pésimo el mensaje del todo vale que usted (presidente Petro) y la junta directiva de Ecopetrol les están enviando a los colombianos”, puntualiza el documento.
Acusación penal contra Ricardo Roa
El presidente de Ecopetrol, Ricardo Roa fue presentado ante un juez la semana anterior, debido a que la Fiscalía estableció que, valiéndose del poder de su cargo, habría negociado un lujoso apartamento en el norte de Bogotá a cambio de convenios relacionados con filiales de la petrolera al vendedor, el policía retirado Juan Guillermo Mancera.
El cargo imputado a Roa está centrado en el presunto tráfico de influencias en esta operación. Los hechos analizados forman parte de una serie de investigaciones abiertas sobre la contratación en empresas estatales.