Yuri Alvear, judoca colombiana
Archivo Colprensa
24 Sep 2018 11:10 AM

Yuri Alvear, medalla de bronce en el Campeonato Mundial de Judo

En el combate por el bronce, la colombiana superó a la marroquí Assmaa Niang.
Carolina Castellanos
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@Carito1929

La judoca colombiana Yuri Alvear, tres veces campeona del mundo, sumó este lunes su cuarta medalla, esta vez de bronce, en la categoría de -70 kilos de los mundiales que se disputan en Bakú. 

El título fue por segundo año consecutivo para la japonesa Chizuru Arai, la plata para la francesa Marie Eve Gahie y el otro bronce para la japonesa Yoko Ono, que arrebató esa medalla a la puertorriqueña María Pérez.

Yuri Alvear, decimoquinta judoca del mundo en su peso, había quedado eximida de disputar la primer ronda y, en la segunda, no tuvo dificultades para superar a la camerunesa Ayuk Otay por ippon a 2:52 del final.

En su siguiente compromiso repitió resultado ante la holandesa Sanne van Dijke, cuarta de la clasificación mundial y campeona europea en 2017, a la que también consiguió poner con la espalda contra el tatami.

En los cuartos de final la japonesa Chizuru Arai, sexta del mundo, defensora del título y a la postre medalla de oro, fue una rival imposible de batir, pero a Alvear, que fue campeona del mundo en 2009, 2013 y 2014, le quedó el consuelo de pasar al cuadro de repechaje, donde la esperaba la canadiense Kelita Zupancic, décima de la clasificación mundial.

Tras santiguarse, la judoca de Jamundí entró al tatami muy decidida, aunque fue Zupancic quien puntuó primero con un waza-hari. A minuto y medio del final Alvear le devolvió la jugada y el combate se fue hasta el punto de oro, en el que Yuri se apresuró a hacer un ippon con una llave irresistible.

Su rival por el bronce, la marroquí Assmaa Niang, le planteó un combate muy táctico. Penalizadas ambas por no atacar, el combate se detuvo para que Alvear pudieron cubrirse una herida en la barbilla.

Se adelantó la africana pero, acto seguido, a 2:06 del final, Alvear firmó un nuevo ippon y aseguró el bronce, que celebró con el puño cerrado, mientras su rival rompía a llorar.

La lucha por el oro fue más breve: Arai solo necesitó minuto y medio para hacer un ippon a la francesa Gahie.