La temporada 2026 de la Chinese Super League comenzó marcada por una de las crisis institucionales más profundas en la historia reciente del fútbol asiático. Varios clubes iniciaron el campeonato con puntaje negativo, como consecuencia de sanciones derivadas de una amplia investigación por corrupción dentro del balompié chino.
De acuerdo con los informes, 9 de los 16 equipos de la liga comenzaron el torneo con deducciones de puntos, aunque algunos reportes mencionan que hasta 13 clubes de distintas divisiones del fútbol chino fueron alcanzados por sanciones disciplinarias relacionadas con prácticas ilegales detectadas en los últimos años.
Las medidas fueron adoptadas por la Chinese Football Association (CFA), entidad que lideró el proceso disciplinario junto con autoridades deportivas y de seguridad del país. El objetivo de las sanciones es responder a un entramado de irregularidades que incluía amaño de partidos, sobornos, apuestas ilegales y manipulación de decisiones deportivas.
Sanciones y deducciones de puntos marcan el inicio del torneo
El campeonato inició oficialmente el 6 de marzo de 2026, pero desde antes del primer partido ya estaba claro que varios clubes tendrían que afrontar la temporada en condiciones desfavorables debido a las penalizaciones.
Entre las sanciones más severas se encuentran las aplicadas a Shanghai Shenhua y Tianjin Jinmen Tiger, que comenzaron el torneo con -10 puntos en la tabla de posiciones. Esta deducción representa una de las penalizaciones deportivas más fuertes registradas en la liga.
Otros equipos también recibieron sanciones importantes. Qingdao Hainiu inició la temporada con -7 puntos, mientras que Shandong Taishan y Henan FC arrancaron con -6 puntos cada uno.

Asimismo, varios clubes comenzaron el campeonato con -5 puntos, entre ellos Beijing Guoan, Shanghai Port, Wuhan Three Towns y Zhejiang FC.
Estas deducciones obligan a los equipos sancionados a iniciar el torneo en desventaja competitiva, lo que podría tener un impacto significativo en la lucha por el título, los puestos internacionales e incluso en la pelea por evitar el descenso.
Escándalo de corrupción sacude al fútbol chino
Las sanciones deportivas son solo una parte de un escándalo más amplio que ha afectado al sistema futbolístico del país. Las investigaciones oficiales revelaron una red de corrupción que se extendía por diferentes niveles del deporte, incluyendo dirigentes, entrenadores y otros actores vinculados al fútbol profesional.
Como resultado del proceso disciplinario, 73 personas fueron inhabilitadas de por vida para participar en actividades relacionadas con el fútbol. Entre ellas se encuentran el expresidente de la Chinese Football Association, Chen Xuyuan, y el exseleccionador nacional Li Tie, figuras relevantes dentro de la estructura deportiva del país.

Según los reportes, algunas de las prácticas detectadas incluían compra de decisiones arbitrales, manipulación de resultados, pagos indebidos para convocatorias deportivas y operaciones vinculadas con apuestas ilegales. Parte de estas irregularidades se remontaría incluso a hechos ocurridos desde 2012, lo que evidencia la profundidad del problema investigado.
El caso forma parte de una ofensiva más amplia contra la corrupción en el deporte chino, impulsada por autoridades del país en los últimos años. Las medidas buscan restablecer la credibilidad del campeonato y fortalecer los mecanismos de control dentro del fútbol profesional.
En este contexto, la temporada 2026 de la Chinese Super League arranca bajo una fuerte presión institucional. Mientras los clubes sancionados intentan recuperar terreno en la clasificación, la liga enfrenta el reto de reconstruir su reputación y garantizar la transparencia de la competencia en los próximos años.