La salida de Marcelo Gallardo de River Plate volvió a sacudir el fútbol argentino. En el programa Peláez y de Francisco, de La FM, Hernán Peláez y Martín de Francisco analizaron la despedida del entrenador que marcó una era en el club de Núñez y debatieron sobre su reemplazo, los números que precipitaron su salida y los candidatos que ya suenan para asumir el cargo.
Según comentaron al aire, “El Muñeco” dirigirá su último partido este jueves, en medio de una campaña reciente que contrasta con los años dorados que lo llevaron a conquistar América y consolidar un ciclo histórico.
¿Por qué se va Marcelo Gallardo de River Plate?
Hernán Peláez abrió el debate con una frase directa: “Se va el jueves, se despide”. A partir de allí, ambos periodistas contextualizaron la decisión desde lo deportivo y lo institucional.
Martín de Francisco fue contundente con los números del último tramo: “Esta última fue muy mala. Siete partidos: tres ganados, uno empatado, tres perdidos. Un 47 %. La rajada es realmente abismal”. El comentarista agregó que el golpe definitivo fueron “10 derrotas en los últimos 15 partidos”, una estadística que terminó por erosionar la paciencia de la dirigencia y de la hinchada.
Peláez recordó la magnitud del ciclo: “Dirigió en los dos ciclos, sumando los dos ciclos, 510 partidos con River Plate”. Una cifra que refleja estabilidad y peso institucional. Sin embargo, el desgaste fue evidente en la recta final.
De Francisco describió el contraste con el pasado reciente: “Fue un técnico de tantos galardones que dejó esos anaqueles pletóricos, atiborrados de oro. Les dejó 14 títulos: siete en Argentina y siete torneos internacionales”. Ese inventario explica por qué la caída genera tanto impacto.
Peláez añadió otro elemento clave: la presión mediática por las inversiones fallidas. Señaló que en Argentina “le están enrostrando todos los días lo que gastó o invirtió River en jugadores de los cuales no ha habido ningún rédito”. Mencionó casos puntuales cuestionados por la prensa y la afición, reflejando que el problema no fue solo de resultados, sino también de rendimiento individual.
¿Quién reemplazará a Marcelo Gallardo en River Plate?
El nombre que más fuerza tomó en la conversación fue el de Eduardo Coudet. Martín de Francisco explicó: “Esta mañana en hora de España estaba reunido Coudet, que dirige al Alavés, con la junta directiva”. Se refería al actual técnico del Deportivo Alavés, quien tendría sobre la mesa la posibilidad de regresar al club donde jugó.
Peláez confirmó el interés y añadió contexto sobre su situación contractual: si los resultados no lo acompañaban en las próximas semanas, igual podía ser cesado en España. Ese escenario facilitaría su salida.
De Francisco subrayó el deseo del entrenador: “Está ansioso por dirigir a River. Se le nota el deseo, la angurria”. Para el panelista, ese factor emocional puede inclinar la balanza.
También surgieron otros nombres. Peláez mencionó que “alguien dice que Crespo”, en alusión a Hernán Crespo, aunque lo ve improbable por su buen momento actual. Martín recordó que “sonó Pablo Aimar” y también Santiago Solari, pero dejó claro que el principal candidato sería Coudet.
La definición, no obstante, dependerá de las negociaciones y de la salida formal de Gallardo, que aún debe cerrar su ciclo con el partido de despedida.
¿Cómo fue el legado de Gallardo en River Plate?
El balance general es extraordinario, pese al final turbulento. Martín de Francisco habló de “una locura” al referirse a los 14 títulos obtenidos bajo su conducción. La cifra incluye conquistas locales e internacionales que posicionaron a River entre los grandes del continente.
Peláez insistió en la dimensión estadística: 510 partidos dirigidos en dos ciclos. Esa continuidad no es habitual en el fútbol sudamericano y habla de un proyecto sostenido.
Sin embargo, el desgaste competitivo y las expectativas elevadas terminaron por pesar. De Francisco describió el presente como “una congoja y una tristeza”, no solo por los resultados, sino por lo que significa el cierre de una era.
El debate en La FM reflejó esa dualidad: el reconocimiento a un técnico que marcó época y la aceptación de que los ciclos, incluso los más exitosos, tienen un punto final.
Ahora, River Plate se enfrenta a un momento bisagra. El reemplazo no solo deberá recomponer el rendimiento inmediato, sino también gestionar la pesada herencia de uno de los entrenadores más influyentes en la historia reciente del club. La pregunta que queda en el aire es si el próximo nombre podrá sostener la vara que dejó “El Muñeco”.