Junior de Barranquilla logró su octava estrella.
Junior de Barranquilla logró su octava estrella.
Colprensa
16 Dic 2018 07:37 PM

El explosivo tridente que llevó al Junior a ser campeón

El equipo de Julio Comesaña fue un grupo en el que resaltó el colectivo, pero su zona ofensiva fue determinante

Barranquilla estalló de júbilo con la octava estrella que Junior le regaló a su afición tras superar en la final de la Liga Águila al Deportivo Independiente Medellín. El elenco conducido por el uruguayo Julio Comesaña se consagró después de siete años, con un equipo que construyó y solidificó con base en el trabajo colectivo y el fútbol asociativo.

Eso lo expresó en el campo, donde los ‘rojiblancos’ exhibieron solidaridad en sus líneas; Sebastián Viera fue su capitán y su candado, recuperaron la seguridad en defensa y cohesionaron un mediocampo equilibrado, con mucha generación de juego.

Vea aquí: Comesaña, después de 25 años, volvió a coronarse campeón

No obstante, sería imposible analizar al nuevo monarca del FPC sin profundizar en la actuación de su triunvirato del gol: Teófilo Gutiérrez, Jarlan Barrera y Luis Díaz.

La experiencia: Teófilo Gutiérrez por fin logró gritar campeón con Junior en la liga, aportó su talento y jerarquía a lo largo de 31 juegos en 2018 y 10 anotaciones. El delantero ofició como el referente del equipo y dejó la estela de su fútbol en momentos determinantes del campeonato.

La magia: Se despidió con opacidad de Junior al ser sustituido en el último partido del año, pero es innegable que Jarlan Barrera dejó de ser una promesa y se convirtió en una realidad del fútbol colombiano. La ratificación de ello llegó en el segundo semestre del año; se hizo cargo de las ideas, distribuyó juego y aumentó su producción de cara al arco contrario, a veces, con anotaciones de gran factura.

La explosión: La cantera de Junior no para, se va Jarlan Barrera y la nueva joya ‘Tiburona’ está reflejada en la velocidad y el desequilibrio del guajiro Luis Díaz. La habilidad del extremo ‘rojiblanco’ lo hizo adueñarse de la titular para no soltarla más y fue indispensable para que Julio Comesaña pudiese diseñar el onceno ultraofensivo que conquistó Colombia.