El Movistar Team descansando en Chemille-Melay (Francia), el 6 de julio de 2018
El Movistar Team descansando en Chemille-Melay (Francia), el 6 de julio de 2018
AFP
13 Jul 2018 01:44 PM

Tour de Francia: Nairo Quintana le apuesta al pavé para remontar

El ciclista colombiano espera que este sábado sea una jornada sin contratiempos.
Alfonso
Alfonso
Rico Torres
@AlfonsoRicoT

El ciclista colombiano Nairo Quintana (Movistar) vivió este viernes una "etapa menos complicada que las anteriores" y espera tener otra jornada tranquila este sábado antes de la cita clave del pavé".

"Ha sido una etapa nerviosa en algunos momentos, pero menos complicada que las otras. La hemos librado bien y el equipo ha estado realmente atento y coordinado", señaló en meta el ciclista boyacense. "Se ha superado otro día sin ninguna consecuencia y esperamos seguir así mañana antes del pavé", agregó. 

Como en las grandes películas de terror en las que las escenas previas a su momento culminante deben ir incrementando la inquietud del espectador, los ciclistas del 105 Tour de Francia llevan sobresaltados desde el comienzo en la Isla de Noirmoutier y sin que todavía haya llegado el temido pavé en Roubaix el domingo.

Así, el equipo Movistar parece estar dispuesto a abonarse a cada uno de los sustos que se han producido en estas primeras etapas y todavía no se ha llegado a los 21 tramos adoquinados del domingo que, a pesar de que todos saben que se va a producir, lo que no aciertan a comprender es el nivel de sobresalto que puede llegar a provocarles.

Algo que tampoco lo tiene en exclusiva, porque la práctica totalidad de los equipos de los mejores equipos en estos poco más de mil kilómetros recorridos han vivido algún contratiempo.

El director de Movistar, Eusebio Unzue, ya dejó la primera frase para no olvidar antes de dar las primeras pedaladas oficiales en la rueda de prensa en Cholet. "El Tour es una máquina de devorar ilusiones", dijo el navarro y aunque todavía no ha devorado nada lo que sí que parece es que con paciencia ya está empezando a masticar la tragedia.

Desde el conjunto telefónico se dejó claro en aquel momento que llegaban con tres líderes para luchar por el maillot amarillo final, los españoles Alejandro Valverde y Mikel Landa y el colombiano Nairo Quintana, y que hasta superar la etapa de Roubaix no iban a tomar ninguna decisión en favor de uno y otro. Todavía no se ha producido ningún gran cambio en la carrera como para que se produzca un variación sobre esa opinión.

La primera gran sorpresa no tardó nada en saltar en este Tour 2018 y ya en la primera etapa, una caída a 10 kilómetros de la llegada en Fontenay Le Comte y algunos incidentes aislados posteriores terminaron afectando a hombres importantes como el colombiano Nairo Quintana (Movistar), el australiano Richie Porte (BMC) o el gran favorito a sumar el quinto triunfo en la Grande Boucle, el británico Chris Froome.

Este primer golpe de teatro cambió más de un plan preestablecido, sobre todo para el Sky que no pensaba tener un inicio tan negro con su mejor hombre a 51 segundos de cabeza y también a Movistar que vio como una de sus tres grandes bazas, se ubicaba a 1 minuto y 13 segundos de los primeros.

La contrarreloj por equipos del tercer día en Cholet no llegó a provocar ninguna sorpresa inesperada, aunque todos y cada uno de los equipos, salvo BMC que ganó y empezó a recuperar terreno para Porte y Sky a 5 segundos, el restó valoraron positivamente y como "previsibles" las diferencias que acumularon en sus respectivas prestaciones.

Al día siguiente camino de Sarzeau, el susto fue para el alavés que se vio afectado por un enganchón con el pelotón ya lanzado hacia el esprint que le obligó a soltar el pedal, aunque finalmente el susto lo solventó sin problemas.

Esta sexta etapa del Muro de Bretaña era esperada por lo que pudiera acontecer en sus rampas finales entre los que quieren acabar vestidos de amarillo en París dentro de tres domingos. En este caso los sustos en forma de segundos se los llevaron el holandés Tom Dumoulin (Sunweb) y el francés Romain Bardet (AG2R) que terminaron pagando el sobreesfuerzo por intentar minimizar una avería mecánica.

Lo que nadie esperaba era la emboscada que a 100 kilómetros de meta preparó el Quick Step, un equipo que viene a ganar el mayor número posible de etapas, pero no tiene a un corredor para luchar por la general aunque dispone de capacidad suficiente como para hacérselo perder a más de uno.

Un poco de viento y una recta interminable fueron los únicos requisitos que necesitaron los azules de Patrick Lefevere para provocar un acelerón que pilló desprevenidos entre otros a Quintana y Landa, además del esloveno Primoz Roglic, entre otros.

De nuevo el susto pilló en medio a los Movistar, aunque consiguieron salvar los muebles tras una treintena de kilómetros de tensión. Todos saben que las escenas más cruentas de este Tour están por llegar, pero de momento algunos ya llevan el susto metido en el cuerpo.