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2 Ago 2016 12:55 PM

ONU: no vinimos a hacer un proceso de imposición de paz

Foto de AFP.
El enviado especial de Naciones Unidas dijo que los integrantes de las delegaciones que van a hacer verificación del cese de hostilidades no podrán recibir órdenes de sus países de origen. 
Poco a poco, la Organización de las Naciones Unidas va ambientando su labor de verificador de cese bilateral y definitivo de hostilidades, tal y como se acordó en la mesa de negociaciones de paz entre el gobierno y las Farc, al hacer cada vez mayor presencia en el país. 
  
Lo confirmó el propio delegado de la ONU para este proceso de paz, Jean Arnault, quien además comanda la misión tripartita de esa tarea con la que se espera finiquitar el conflicto armado. Ya hay en Bogotá integrantes de esa misión, de países de la Celac, y en las próximas semanas, llegarán otros cientos. Visitarán las zonas de ubicación de la guerrilla.
“En las próximas semanas se dará una visita tripartita de las zonas veredales para poder establecer exactamente cuáles son los requerimientos de tipo logístico y personal; luego se dará otro tipo de preparación”, informó Arnault, al tiempo que anunció que ya hay 80 observadores presentes en Bogotá, de Argentina, Paraguay, Chile, Uruguay, El Salvador y Guatemala, que han pasado por un proceso de capacitación.
    
“Esperamos que en agosto lleguen unos 100 observadores adicionales y tenemos el propósito de que la cifra de aproximadamente de 500 observadores esté a disposición en el momento en el que el cese al fuego entre en vigencia”, añadió el enviado especial de la ONU. 
Entretanto, el funcionario francés quiso entregar un parte de tranquilidad a quienes han demostrado escepticismo en torno al proceso de ubicación de la guerrilla en las llamadas zonas veredales al asegurar que, en ningún momento, la ONU va a imponer la paz en Colombia. 
“Es una presencia internacional que no responde a instrucciones de países participantes. No pretendemos imponer ningún acuerdo de paz”, dijo Arnault, quien aclaró que en el momento en el que los observadores, ya sean civiles o militares, se integren a la misión, ya no pueden recibir ningún tipo de instrucción de sus autoridades nacionales. “Las únicas instrucciones que pueden recibir son las de la misión”, enfatizó.
Dijo Arnault que para la misión habrá un gran desafío en materia de seguridad, porque se tratará de personas desarmadas en terreno, “pero nos sentimos muy confiados del diálogo que hemos tenido con la Fuerza Pública y sentimos garantías sobre la seguridad de nuestra gente”, concluyó.
Sobre el mecanismo de verificación vale recordar que la ONU lo ha calificado como uno clásico en el que habrá separación de fuerzas: un espacio donde esté la guerrilla; otra, donde ni las fuerzas del Estado y de la contraparte pueden llegar, (misión); y otra, alrededor de esa zona de seguridad, unidades militares.