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AFP
27 Dic 2016 03:53 AM

Mujer denunció ser víctima de abuso sexual en el Metro de Medellín

Las directivas de la empresa rechazaron la actitud que asumieron los demás pasajeros.
La
Fm

Una joven de 26 años de edad, identificada como Gissely Andrea Mejía, denunció que un hombre le tocó sus partes íntimas en uno de los vagones del Metro de Medellín. El hecho ocurrió hacia las 5 de la tarde, en plena hora pico para el sistema de transporte masivo.

La joven antioqueña reside hace cuatro años en Bogotá y había llegado a la capital antioqueña con el propósito de pasar vacaciones. Explicó que cuando el hombre la tocó en sus partes íntimas, reaccionó escupiendo en la cara al agresor.

Según su denuncia, lo más indignante es que cuando le reprochó al hombre por los vejámenes, la reacción de los demás usuarios fue criticarla y gritarle que la solución era bajarse del Metro e irse en taxi. Inclusive, algunos pasajeros se habrían burlado de ella cuando gritó que la estaban abusando.

"Cuando estaba hablando por teléfono me di cuenta que el señor tenía su mano en mis partes íntimas, mi reacción fue golpearlo en la cara con el brazo, luego le dije que por qué me estaba tocando, y él se rió. Lo peor es que la reacción de la gente fue decirme que entonces cambiara mi forma de pararme y que la solución era que me bajara y cogiera un taxi".

Por su parte, Adriana María Sánchez, profesional del Área de Gestión Social de esta entidad, invitó al público a que estos hechos los denuncien con las autoridades competentes, por lo que dentro de las estaciones hay miembros de la Policía que se hacen a cargo.

"El Metro no es autoridad para hacer una atención en el marco de lo jurídico y lo penal, no obstante por supuesto que recibimos la queja. El bachiller de la policía o el profesional de estas autoridades son los competentes en ese momento para recibir las quejas".

Esta no es la primera vez que una mujer denuncia una agresión sexual en el sistema de transporte, ya que cuando hay congestión en horas pico, otros usuarios aprovechan las aglomeraciones para abusar e incluso hurtar las pertenencias de otras personas.