Un joven trabajador residente en La Habana, Cuba describió en entrevista con La FM, en el programa Tarde, pero Llego, la situación actual en en ese país, marcada por apagones, escasez de alimentos y dificultades para acceder a combustible, señalando que “la situación está en el punto más crítico” que ha vivido.
El entrevistado afirmó que, aunque existe empleo, los ingresos no alcanzan para cubrir las necesidades básicas. Explicó que un salario estatal puede ser de aproximadamente “20 dólares”, lo que apenas permite sostenerse durante una semana, según su testimonio.
¿Cómo es la situación económica y laboral en Cuba actualmente?
El joven indicó que “trabajo sí puedes encontrar, lo que no te paga lo suficiente”, y detalló que los ingresos en el sector estatal no permiten cubrir un mes completo. Añadió que muchos ciudadanos dependen de alternativas como las Mipymes, definidas como empresas privadas que comercializan productos importados.
Sobre el acceso a bienes, señaló que “el Estado casi no tiene tiendas para venderte nada”, por lo que las personas recurren a estos negocios para adquirir alimentos y productos básicos. Sin embargo, aclaró que estos precios no siempre son accesibles para todos.
En cuanto al combustible, explicó que la distribución es limitada y que “no hay gasolina casi”, lo que ha generado largas filas y un mercado informal donde el litro puede costar entre “8 y 10 dólares”. También indicó que actualmente el acceso a combustible en estaciones requiere pagos en dólares mediante tarjetas estatales.
El entrevistado mencionó además que el transporte público es “casi inexistente”, lo que ha llevado a que la población utilice bicicletas eléctricas, motos y otros medios alternativos para movilizarse.
¿Cómo afecta la escasez de alimentos y servicios a la población?
El joven relató que la canasta básica es insuficiente y de baja calidad. Indicó que “eso no te alcanza para una semana” y mencionó que productos como huevos o arroz se entregan en cantidades limitadas. “Te dan 5 huevos”, afirmó, al describir la situación de abastecimiento.
Frente a la falta de gas y electricidad, explicó que algunas familias cocinan con “madera o carbón”, adaptándose a las condiciones disponibles. También señaló que los apagones son frecuentes y que recientemente ocurrió “un apagón generalizado” en gran parte del país.
Sobre la alimentación, aseguró que muchas personas “no pueden comer lo que se les antoja” y dependen de lo que logran conseguir. Añadió que hay ciudadanos que “no se alimentan bien”, lo que se refleja en su condición física.
En relación con la percepción de la crisis, sostuvo que existe una frase común: “esta semana está mejor que la próxima”, indicando que la situación tiende a empeorar. “Siempre se va poniendo peor”, reiteró.
El entrevistado también se refirió a la libertad de expresión, señalando que, aunque está contemplada en la ley, “puede haber un problema” si se ejerce, y mencionó casos de personas detenidas tras protestas.
Finalmente, describió que, pese a las dificultades, la población mantiene prácticas culturales como la música y el deporte, aunque reconoció que los espacios presentan deterioro. “La música sigue sonando”, concluyó.