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22 Dic 2016 09:18 AM

Mark Zuckerberg crea su 'Jarvis' de Iron Man con la voz de Morgan Freeman

La inteligencia artificial entra paulatinamente en la vida cotidiana.
La
Fm

El creador de Facebook, Mark Zuckerberg, instaló un sistema de inteligencia artificial para controlar su casa al estilo del Jarvis de Iron Man, pero incluso para la gente común y corriente esto está dejando de ser un asunto de ciencia ficción.

[caption id="attachment_20693" align="alignnone" width="624"] Robert Downey Jr como Tony Stark (Iron Man) interactuando con la IA Jarvis.[/caption]

El experimento de Zuckerberg, con la voz del actor Morgan Freeman como asistente, desarrolla tareas básicas como dar información general del estado del hogar, sus habitantes, las condiciones del clima en la ciudad, tener listas prendas de vestir estandar, preparar un desayuno, avisar quién está tocando la puerta, entre otras funciones.

"2016 fue el año en que tomamos conciencia, y se mostró a los consumidores la idea de la inteligencia artificial más orientada hacia el mercado de masas", resumió Carolina Milanesi, analista de la firma Creative Strategies.

Este potencial lo ilustra de manera particular el dispositivo con comando de voz "Echo" de Amazon, que incluye un asistente llamado "Alexa", capaz de responder a preguntas o dar órdenes a otros objetos conectados en la casa, dijo la experta.

La inteligencia artificial comenzó a enriquecer paralelamente productos que usa un público no tan restringido, como por ejemplo la nueva mensajería instantánea de Google conocida como Allo, que sugiere respuestas, o la propuesta del mejor punto de encuentro entre un chófer y su pasajero en la aplicación móvil de Uber.

¿Será posible un día que cualquier persona pueda acceder a este tipo de tecnología?

- Máquinas omnipresentes -

Las automotrices han acelerado el paso para ofrecer a la venta automóviles autónomos, "sin chófer", cuya conducción también se hará con inteligencia artificial.

Esta tecnología también se aplicará en los supermercados para identificar automáticamente el contenido de los carritos sin necesidad de cajeros, una novedad presentada recientemente por Amazon.

Alexandre Alahi, investigador en los laboratorios de inteligencia artificial de la Universidad de Stanford, anticipa "un futuro en el que las máquinas inteligentes estarán omnipresentes en nuestra vida cotidiana".

"Tendremos robots en las casas, en las calles con los coches autónomos, pero también en las estaciones, los hospitales y la ciudad en general", para ayudar a las personas ciegas que se desplazan, detalló.

"Nuestras casas, los espacios públicos se volverán inteligentes para aumentar nuestra seguridad, nuestra salud, nuestra productividad".

Los sistemas de sensores, capaces de ver y de aprender como los humanos gracias a los algoritmos y a una capacidad de cálculo informática que analiza muy rápido cantidades enormes de datos, podrían, por ejemplo, reemplazar la supervisión de un doctor las 24 horas en las habitaciones de los hospitales y permitir mantener en sus domicilios a personas mayores, o reducir el congestionamiento en las estaciones de servicio en las horas pico.

El sistema informático Watson de IBM ayuda actualmente a los especialistas de medicina genómica a acelerar el análisis de ADN y determinar los tratamientos personalizados para los enfermos de cáncer.

Google presentó a finales de noviembre un algoritmo que detecta signos de retinopatía diabética en los ojos. Tanto Facebook como Microsoft presentaron este año sistemas capaces de "mirar" las imágenes y describir el contenido para los ciegos.

- Falta la inteligencia' social'-

Se han hecho enormes progresos con "resultados próximos al desempeño humano" con el reconocimiento de contenido de las imágenes, pero falta mucho trabajo para desarrollar paralelamente "una inteligencia social", matiza Alexandre Alahi, que trabaja sobre este tema en el terreno de los sistemas de transporte.

Así, un automóvil autónomo circula sin problema en una ciudad muy estructurada como Mountain View, en Santa Clara, California, donde Google tiene su sede, pero "no puede hacer el tour del Arco del Triunfo" en París, donde el clima es menos controlado y los desplazamientos de otros vehículos, menos previsibles.

"Existen situaciones donde la tecnología no logra leer de manera eficaz los comportamientos de la gente", explicó el investigador, entonces hay que encontrar medios para comprender y responder a las conversaciones sociales para "coexistir con los humanos dentro de los mismos espacios".

La inteligencia artificial es fuente de inspiración pero también de temor, como queda reflejado en una serie de iniciativas de investigadores y empresas que apuntan a garantizar que el impacto sea positivo para la sociedad y quieren evitar los desvíos hacia los "Terminator".

"Si se piensa en eso ahora, atemoriza, pero aún van a pasar años" para que la tecnología alcance todo su potencial, que se irá incorporando a la vida cotidiana gradualmente, por etapas, relativizó Milanesi.

Con información de AFP.