Imagen de referencia de Barranquilla.
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12 Mar 2021 12:56 PM

Adulto mayor está sin seguro y medicamentos, porque aparece como fallecido

Todo comenzó en el hospital a donde llegó un habitante de calle y se le realizó un acta de defunción con los datos de su padre.

Didier Solano es la hija de un hombre a quien legalmente y de forma insólita declararon muerto, cuando en verdad está muy vivo, situación que le ha generado traumatismos emocionales y de tipo documental para el desarrollo de procesos administrativos particulares y del cuidado de su salud.

Didier está determinada a demostrar que su padre, identificado como Ángel Solano, está vivo y que necesita recuperar sus documentos, ya que quedó sin seguros, sin sus medicamentos, sin el beneficio que entrega el estado a la población de la tercera edad y sin la posibilidad de recibir la vacuna contra el covid-19.

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“A mi papá, en el mes de enero fui a sacarle una cita para sus medicamentos, correspondientes a su tratamiento, y me doy con la gran sorpresa que aparece como fallecido. Directamente me voy a Barrios unidos de Quibdó y allá me dicen que sí, que a mi papá lo habían reportado como fallecido, pero no me dicen en qué parte lo habían declarado fallecido”, aseguró la mujer.

Tras la inesperada y equivocada notificación, Didier se dirigió a la Registraduría para indagar por la situación de identidad de su progenitor.

“En la Registraduría me dicen que el hospital de Barranquilla había reportado al señor Ángel Solano Martínez, como fallecido; me dirijo al hospital de Barranquilla y me entregan un acta de defunción y una epicrisis, donde entra una persona indigente”, agregó.

En la unidad asistencial le informan que la persona atendida pudo ingresar con una identidad suplantada.

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“Ellos me dicen que fue una suplantación de identidad, pero si es una persona indigente, que entra al hospital de Barranquilla, que lo lleva la Policía, inconsciente, y bastante deteriorado, cómo esa persona va a llevar una cédula de identificación; es inaudito porque a mi papá nunca se le ha perdido su cédula, nunca se ha despegado de su cédula”, agregó la denunciante.

Luego de la inconsistencia, Didier y su padre se dirigen a la Registraduría para realizar un nuevo proceso de cedulación.

“Voy el ocho de febrero y a mi papá le hacen sus trámites. Al mes yo voy y me dicen que tengo que meter cartas de petición, para que en Bogotá vean que yo estoy haciendo todavía los trámites. Una amiga saca eso a la luz pública, la Registraduría me comunica que mi papá ha sido habilitado con la cédula”, señaló.

No obstante, a pesar del anuncio, el señor Ángel Solano, quien tiene 82 años y padece de problemas de hipertensión, diabetes, insuficiencia renal y dificultades cardíacas, lleva más de dos meses sin recibir sus medicamentos.

Didier espera que se solucione el impase con su padre y que pronto vuelva a tener totalmente habilitada su identidad para recibir los beneficios a que tiene derecho.